El duque de Chartres en Valmy, 1792, Éloi Firmin Féron, 1848, Ministerio de Defensa (Francia). El duque de Chartres (más tarde rey Luis Felipe de Orleáns) y su hermano, el duque de Montpensier, informa sobre la batalla de Valmy al mariscal Rochambeau cerca del molino de Saint-Sauve, el 20 de septiembre de 1792.

Luis Felipe de Orleáns y la Monarquía de Julio [1830-1848]

El príncipe Luis Felipe de Orleáns nació el 6 de octubre de 1773 en París. Murió el 26 de agosto de 1850 en Claremont, Inglaterra, donde se exilió.

Inicialmente atraído por el lado revolucionario, se vio obligado, al día siguiente de la derrota de Neerwinden (18 de marzo de 1793), a aliarse con el enemigo. Sin embargo, negándose a luchar, se exilió en Suiza y se convirtió en maestro con el nombre de Chabaud-Latour. Luego siguieron numerosos viajes a Alemania, Escandinavia, América y por último Inglaterra. Su matrimonio con Marie-Amélie (1809) finalmente lo llevó a Nápoles, con su suegro y primo, Fernando IV.

AspectoRestauración (1814-1830)Monarquía de Julio (1830-1848)
DinastíaBorbones (Carlos X)Orleáns (Luis Felipe I)
Sistema políticoMonarquía casi absolutaMonarquía constitucional
Base socialAristocracia terratenienteAlta burguesía
SufragioMuy censitario (100.000 electores)Censitario ampliado (200.000)
IdeologíaLegitimismo, catolicismoLiberalismo conservador
FinalRevolución de Julio 1830Revolución de Febrero 1848

Contexto histórico: de la Restauración a la monarquía de Julio

La llegada de Luis Felipe de Orleáns al poder en 1830 no puede entenderse sin el contexto de las revoluciones liberales que sacudieron Europa tras el Congreso de Viena (1815). Mientras la Restauración borbónica intentaba volver al Antiguo Régimen, las ideas liberales y nacionalistas ganaban fuerza entre la burguesía y las clases medias urbanas.

Las ideas liberales ganaban fuerza mientras las potencias europeas intentaban restablecer el orden previo a la Revolución Industrial, que estaba transformando la sociedad europea.

La Revolución de Julio de 1830

El rey Carlos X, último representante de la línea principal de los Borbones, intentó restablecer el absolutismo mediante las Ordenanzas de Saint-Cloud (julio de 1830). Estas medidas provocaron tres jornadas revolucionarias conocidas como «Las Tres Gloriosas» (27-29 de julio), durante las cuales París se llenó de barricadas.

La burguesía liberal, temiendo una nueva república jacobina como la de 1793, buscó una solución intermedia: una monarquía constitucional con un rey «ciudadano». Luis Felipe de Orleáns, primo de Carlos X pero con reputación liberal, fue el candidato perfecto.

La Carta Constitucional de 1830

A diferencia de la monarquía absoluta de los Borbones, Luis Felipe I aceptó gobernar bajo una Carta Constitucional reformada que:

  • Ampliaba el sufragio (aunque seguía siendo censitario, limitado a propietarios)
  • Reducía los poderes del rey frente al Parlamento
  • Eliminaba el catolicismo como religión de Estado
  • Garantizaba libertades de prensa y reunión

Esta fórmula representaba el triunfo político de la alta burguesía sobre la aristocracia terrateniente y el pueblo llano.

Luis Felipe de Orleáns, por Franz Xaver Winterhalter en 1841.
Luis Felipe de Orleáns, por Franz Xaver Winterhalter en 1841.

Luis Felipe de Orleáns: primer soberano de la monarquía de Julio

La Restauración le permite unos años más tarde volver a Francia. Luis Felipe de Orleáns se beneficia entonces de una herencia familiar colosal. Con el tiempo, se rodea de figuras influyentes de la burguesía.

Así, en julio de 1830, a pesar de su neutralidad, fue llevado al poder. Así fue proclamado rey de los franceses el 7 de agosto y luego organizó su reinado: la «monarquía de Julio». Apoyándose en una política pacifista, acabará perdiendo gradualmente la confianza del pueblo francés.

La conquista de Argelia no permite calmar las tensiones. Finalmente, el conservadurismo de Guizot empeoró aún más la situación y condujo a la revolución de 1848. Luis Felipe I abdicó el 24 de febrero y terminó sus días en Inglaterra, donde murió en 1850.

Política exterior: entre pacifismo y expansión colonial

En política exterior, Luis Felipe de Orleáns adoptó una postura pacifista que contrastaba con el belicismo napoleónico. Su objetivo era consolidar la alianza con Gran Bretaña y evitar conflictos con las potencias del Congreso de Viena.

Sin embargo, esta política tuvo excepciones importantes:

La conquista de Argelia comenzó en 1830 (iniciada por Carlos X) y continuó durante todo su reinado. Aunque Francia presentó la expedición como una misión civilizadora, en realidad buscaba prestigio internacional y recursos económicos. La resistencia argelina liderada por Abd el-Káder fue una de las primeras guerras anticoloniales del siglo XIX, anticipando conflictos que estudiaremos al analizar la Primera Guerra Mundial y la descolonización posterior.

La crisis de Oriente (1840) casi lleva a Francia a la guerra contra una coalición europea por el apoyo francés a Egipto frente al Imperio Otomano. El aislamiento diplomático resultante debilitó el prestigio internacional de Luis Felipe.

Estas tensiones entre pacifismo declarado y aventuras coloniales generaron críticas tanto de la izquierda (que veía imperialismo) como de la derecha nacionalista (que consideraba la política exterior demasiado débil).

Retrato de Luis Felipe de Orleáns
Retrato de Luis Felipe de Orleáns

Política interior: el «rey burgués» y sus contradicciones

Luis Felipe de Orleáns intentó equilibrar posiciones opuestas, lo que le valió el apodo despectivo de «rey burgués» y múltiples crisis durante sus 18 años de reinado.

El sufragio censitario y la exclusión popular

Aunque más liberal que la Restauración, la monarquía de Julio mantuvo el sufragio censitario: solo podían votar los hombres que pagaran más de 200 francos de impuestos anuales. Esto representaba apenas el 1% de la población (unos 200.000 electores frente a 32 millones de habitantes).

Los sectores populares, que habían luchado en las barricadas de 1830, se sintieron traicionados al ver que el nuevo régimen solo beneficiaba a los ricos. Esta frustración alimentó movimientos republicanos y socialistas que culminarían en 1848.

Los atentados y la represión

Luis Felipe I sobrevivió a siete intentos de asesinato, reflejo de la inestabilidad del régimen. El más conocido fue la «máquina infernal» de Fieschi (1835), que mató a 18 personas pero falló contra el rey.

Como respuesta, el gobierno endureció las leyes de prensa (Leyes de Septiembre de 1835), limitando las libertades que supuestamente defendía. Esta contradicción entre discurso liberal y práctica represiva erosionó la legitimidad del régimen.

Guizot y el inmovilismo político

El ministro François Guizot dominó la última década del reinado con su famoso lema «¡Enriqueceos!» Rechazó cualquier ampliación del sufragio o reforma social, argumentando que la prosperidad económica era suficiente. Esta rigidez política resultaría fatal en 1848.

Luis Felipe de Orleáns: fechas clave en su vida

9 de marzo de 1831: Creación de la legión extranjera

Luis Felipe de Orleáns anuncia la creación de una nueva unidad militar compuesta únicamente por voluntarios, la mayoría de ellos de origen extranjero.

10 de abril de 1832: Los Borbones y los Bonaparte quedan prohibidos en Francia

El gobierno de Luis Felipe de Orleáns, «rey de los franceses» provenientes de la familia Orleans, vota una ley que condena al «destierro perpetuo» a los miembros de la familia de Carlos X (Borbón) y a los padres de Napoleón Bonaparte.

30 de octubre de 1836: Golpe fallido de Luis Napoleón Bonaparte

El sobrino de Napoleón I, Luis Napoleón Bonaparte, intenta levantar la guarnición de Estrasburgo para marchar sobre París y derrocar a Luis Felipe de Orleáns. La falta de organización hace fracasar el intento de golpe. Luis Napoleón debe irse de Francia a los Estados Unidos. Pero será arrestado y juzgado. Al final del juicio, Luis Napoleón será absuelto.

19 de enero de 1840: Descubrimiento de la Tierra-Adélie

Partiendo el 1 de enero de Hobart, en Tasmania, al frente de una expedición compuesta por dos corbetas, «El Astrolabio» y «El Celoso», el navegante francés Jules Dumont d’Urville descubre una gran extensión de tierra en medio de los icebergs de la Antártida. Él la bautiza «Tierra Adelia» en honor al nombre de su esposa.

El día 21, tomó posesión de esta nueva tierra en nombre del rey de Francia, Luis Felipe de Orleáns. Nunca una expedición se había acercado tanto al Polo Sur.

Este tipo de expediciones científicas eran típicas del siglo XIX, cuando las potencias europeas competían por explorar el mundo, una dinámica que estudiaremos en profundidad al analizar los orígenes del imperialismo que desembocó en la Gran Guerra.

22 de febrero de 1848: Los parisinos se levantan contra Luis Felipe I

Liderada por Odilon Barrot, Louis Blanc o Lamartine, la oposición a Luis Felipe de Orleáns y su política burguesa organiza una gigantesca manifestación de la Magdalena en el Palais-Bourbon. Los incidentes estallan a última hora de la tarde. Un manifestante es asesinado. La Guardia Nacional ya no obedeció las órdenes del rey y se unió al pueblo al día siguiente.

Luis Felipe I se verá obligado a abdicar el día 24 en favor de su nieto, el conde de París. Pero la insurrección continúa hasta que los insurgentes entran en el Palais-Bourbon y Lamartine proclama la República.

24 de febrero de 1848: Nacimiento de la Segunda República

Al final de tres días insurreccionales (22, 23 y 24 de febrero), el rey Luis Felipe de Orleáns abdica en favor de su nieto, el conde de París, y huye a Inglaterra. La cámara de diputados rechazó al nuevo soberano y constituyó un gobierno provisional formado por Lamartine, Dupont de l’Eure, Arago, Ledru-Rollin, Garnier-Pagès, Crémieux y Marie. El primer paso dado por el gobierno provisional es proclamar la República.

Francia vivirá varias semanas en una dulce euforia comúnmente conocida como la «Ilusión Lírica». Pero la Segunda República experimentará rápidamente su cuota de problemas y terminará en diciembre de 1851 con el golpe de Estado de Luis Napoleón Bonaparte y la restauración del Imperio un año después.

La Revolución de 1848 y el fin de la monarquía de Julio

La crisis económica de 1846-1847 (malas cosechas, crisis financiera) agravó las tensiones políticas. La oposición organizó una campaña de banquetes para reclamar reformas, ya que las reuniones políticas estaban prohibidas.

Cuando el gobierno prohibió el banquete previsto para el 22 de febrero de 1848, París estalló nuevamente en revueltas. Durante tres días, el rey intentó maniobras políticas: despidió a Guizot, llamó al liberal Thiers… pero ya era tarde.

El fracaso de la monarquía de Julio forma parte de un proceso revolucionario europeo más amplio que también analizamos en nuestro artículo sobre jacobinos y girondinos, donde se estudian los orígenes de las corrientes políticas francesas.

La abdicación y el exilio

El 24 de febrero de 1848, ante la proximidad de las masas revolucionarias a las Tullerías, Luis Felipe de Orleáns abdicó en favor de su nieto, el conde de París (de 9 años), bajo regencia de su madre. Sin embargo, los revolucionarios rechazaron esta solución monárquica.

Ese mismo día, Lamartine proclamó la Segunda República desde el balcón del Hôtel de Ville. Luis Felipe huyó disfrazado (como «Mr. Smith») hacia Inglaterra, donde vivió sus dos últimos años en Claremont House, cerca de Londres.

Legado histórico

La monarquía de Julio representó un experimento político intermedio que no satisfizo a nadie: demasiado conservadora para republicanos y socialistas, demasiado liberal para legitimistas. Su caída demostró que las medias tintas políticas raramente sobreviven en periodos revolucionarios. El vacío de poder de 1848 permitiría el ascenso de Luis Napoleón Bonaparte, quien restauraría el Imperio en 1852.

Luis Felipe de Orleáns en el temario de Bachillerato

Este tema aparece en Historia de España e Historia del Mundo Contemporáneo (1º Bachillerato) dentro de los siguientes bloques:

Revoluciones liberales del siglo XIX

  • Las oleadas revolucionarias de 1820, 1830 y 1848
  • Comparación entre revoluciones burguesas y revoluciones populares
  • Nacionalismo y liberalismo como fuerzas transformadoras

Sistemas políticos del siglo XIX

  • Diferencias entre monarquía absoluta, constitucional y república
  • El sufragio censitario frente al sufragio universal
  • Modelos constitucionales europeos

Aspectos clave para exámenes

En las pruebas de Bachillerato y Selectividad suelen aparecer:

  • Comentarios de texto: fragmentos de la Carta de 1830, discursos de Lamartine o Guizot
  • Comparaciones históricas: monarquía de Julio vs. Restauración borbónica vs. Segunda República
  • Ejes cronológicos: situar 1830 y 1848 en el contexto de las revoluciones europeas
  • Desarrollo de temas: causas y consecuencias de la Revolución de 1848

Para profundizar en el contexto ideológico, puedes consultar nuestro artículo sobre el Iluminismo y sus consecuencias políticas.

Este periodo histórico se conecta directamente con otros contenidos de Historia Contemporánea como la Comuna de París (1871), último gran levantamiento revolucionario francés del siglo XIX.