Durante todo el bachillerato hay una pregunta que flota en el aire: «¿me llegará la nota?». La respuesta depende de una fórmula que mucha gente no termina de entender hasta el último momento, con dos notas distintas, ponderaciones que cambian según el grado y una cifra máxima de 14 que confunde a casi todo el mundo la primera vez.
Esta calculadora de nota de la PAU hace las cuentas por ti: introduce tu media de bachillerato, las notas de la fase de acceso y, si quieres, las materias con las que vas a subir nota. Verás al momento tu nota de acceso, tu nota de admisión y cuánto te separa de la nota de corte del grado que te interesa. Debajo te explico cómo funciona todo y cómo sacarle el máximo partido.
Calcula tu nota de acceso a la universidad (sobre 10) y tu nota de admisión con ponderaciones (sobre 14). Los resultados se actualizan mientras escribes. Puedes usar coma o punto para los decimales.
Notas de cada ejercicio, de 0 a 10.
Elige la ponderación que tiene cada materia para el grado que te interesa (0,1 o 0,2) en la tabla de tu universidad. Solo cuentan las materias aprobadas con un 5 o más, y se suman las dos que más aportan.
Cálculo orientativo según la fórmula general: nota de acceso = 0,6 × media de bachillerato + 0,4 × media de la fase de acceso; nota de admisión = nota de acceso + ponderación × las dos mejores materias aprobadas. Las ponderaciones y las notas de corte dependen de cada universidad y grado: consulta siempre los datos oficiales de la tuya. No se guarda ni se envía nada.
Dos notas distintas: acceso y admisión
La PAU (Prueba de Acceso a la Universidad, la antigua selectividad, EBAU o EvAU según la comunidad) produce dos notas que conviene no confundir:
- La nota de acceso, sobre 10, es la que dice si has superado la prueba y puedes acceder a la universidad. Se calcula con tu media de bachillerato y la fase de acceso.
- La nota de admisión, sobre 14, es la que compite por una plaza en un grado concreto. Parte de la nota de acceso y le suma hasta cuatro puntos con las materias que ponderan para ese grado.
La consecuencia práctica es importante: no tienes una única nota de admisión, sino una para cada grado. Las mismas notas pueden darte un 12 para un grado y un 10,5 para otro, porque cada uno pondera materias diferentes.
Cómo se calcula la nota de acceso
La fórmula es la misma en toda España:
Nota de acceso = 0,6 × media de bachillerato + 0,4 × media de la fase de acceso
La fase de acceso es la parte obligatoria de la prueba: Lengua Castellana y Literatura II, Historia de España o Historia de la Filosofía, Lengua Extranjera II y la materia obligatoria de tu modalidad de bachillerato. En las comunidades con lengua cooficial se añade el examen de esa lengua. La media de todos esos ejercicios es la que entra en la fórmula.
Para superar la prueba se tienen que cumplir dos condiciones: que la media de la fase de acceso sea de al menos un 4, y que la nota de acceso resultante llegue al 5. Es decir, un buen expediente puede compensar una prueba floja, pero solo hasta cierto punto.
Un detalle que se suele pasar por alto: el expediente pesa un 60 %. Dos años de trabajo constante en bachillerato cuentan más que los tres o cuatro días de exámenes. Quien va bien durante el curso llega a la prueba con buena parte de la nota ya asegurada.
Cómo se calcula la nota de admisión
Nota de admisión = nota de acceso + a × M1 + b × M2
M1 y M2 son las notas de las dos materias que más te aportan, y «a» y «b» son sus ponderaciones, que valen 0,1 o 0,2 según la relación de cada materia con el grado. Como cada materia puede sumar como mucho 2 puntos (un 10 multiplicado por 0,2), el máximo total es 14. Solo cuentan las materias aprobadas con un 5 o más, y solo si ponderan para el grado que solicitas.
Las materias que ponderan pueden salir de la fase de admisión, la parte voluntaria a la que te presentas para subir nota, y también de la materia de modalidad que ya hiciste en la fase de acceso, si pondera para ese grado. Es una ventaja que mucha gente no conoce: esa materia puede contar dos veces, una dentro de la media de acceso y otra como ponderación.
Un ejemplo paso a paso
Es el mismo ejemplo que carga el botón de la calculadora. Lucía tiene un 8,4 de media en bachillerato y quiere estudiar un grado de ciencias de la salud.
- Fase de acceso: saca un 7,5 en Lengua, un 6,8 en Historia, un 8,9 en Inglés y un 7,2 en su materia de modalidad. La media es 7,6.
- Nota de acceso: 0,6 × 8,4 + 0,4 × 7,6 = 5,04 + 3,04 = 8,08.
- Fase de admisión: se presenta a Biología (8,1) y Química (6,6), que ponderan 0,2 para su grado. Su materia de modalidad pondera solo 0,1.
- Las dos mejores aportaciones: Biología suma 8,1 × 0,2 = 1,62; Química, 6,6 × 0,2 = 1,32; la modalidad solo aportaría 0,72, así que se queda fuera.
- Nota de admisión: 8,08 + 1,62 + 1,32 = 11,02.
Si la nota de corte de su grado fue un 12,1 el curso anterior, le faltarían 1,08 puntos. Con ponderación 0,2, eso equivale a unos 5,4 puntos más repartidos entre sus dos materias de admisión. Es mucho, pero esta cuenta le dice exactamente dónde está el margen.
Ponderaciones: el dato que más conviene consultar
Cada universidad publica una tabla con la ponderación que tiene cada materia para cada uno de sus grados. Aunque suelen parecerse entre universidades, no son idénticas: una materia puede ponderar 0,2 en una universidad y 0,1 en otra para el mismo grado. Antes de decidir a qué te presentas en la fase de admisión, busca la tabla de las universidades que te interesan.
Algunos criterios para elegir bien:
- Prioriza las materias que ponderan 0,2 para los grados que más te interesan. Un 7 con ponderación 0,2 aporta 1,4 puntos; un 9 con ponderación 0,1 solo aporta 0,9.
- Piensa en más de un grado. Si dudas entre dos carreras, elige materias que ponderen bien para ambas; así no te juegas todo a una sola opción.
- No te presentes a materias que no dominas solo por si acaso. Un suspenso no resta, pero el tiempo que dedicas a prepararla sí puede restar a las demás.
- Recuerda la validez. La nota de la fase de acceso no caduca, pero las de la fase de admisión solo sirven durante los dos cursos siguientes. Si un año no te llega, puedes volver a presentarte para subir nota.
Qué es exactamente la nota de corte
La nota de corte no es una nota mínima que alguien fija de antemano. Es la nota de admisión de la última persona que consiguió plaza en ese grado el curso anterior. Depende, por tanto, de cuántas plazas hay y de cuántas personas las solicitan con qué notas. Por eso cambia cada año, a veces en varias décimas, y por eso conviene tomarla como orientación y no como frontera exacta.
Dos consejos prácticos. Primero, mira la evolución de los últimos tres o cuatro años, no solo la del último: así ves si el grado está cada vez más solicitado. Segundo, no descartes un grado por quedarte cerca de la nota de corte: en las listas de espera se mueven muchas plazas durante el verano, cuando quienes tenían varias opciones van eligiendo.
Cómo estudiar para subir la nota
Si la calculadora te dice que te faltan puntos, la pregunta siguiente es cómo conseguirlos. La psicología del aprendizaje tiene respuestas bastante claras sobre qué técnicas de estudio funcionan y cuáles solo dan sensación de estar aprendiendo. Una revisión muy citada analizó diez técnicas habituales: releer y subrayar, las más populares, resultaron de las menos útiles, mientras que dos destacaron claramente sobre las demás (Dunlosky et al., 2013).
- Practicar la recuperación. Intentar recordar la información sin mirar, con preguntas, tarjetas o exámenes de años anteriores, fija el aprendizaje mucho mejor que volver a leerla. En un experimento clásico, quienes se examinaban de un texto recordaban bastante más una semana después que quienes lo releían, aunque en el momento se sintieran menos seguros (Roediger y Karpicke, 2006).
- Espaciar el estudio. Repasar un tema varias veces a lo largo de semanas funciona mejor que concentrarlo todo en un atracón final (Cepeda et al., 2006). Para la PAU, esto significa empezar a repasar con meses de antelación, en sesiones más cortas y repetidas.
La combinación de ambas cosas, hacer exámenes de convocatorias anteriores con regularidad desde meses antes, es probablemente la forma más eficaz de preparar la prueba. Además te acostumbra al formato y al tiempo, lo que reduce los nervios el día del examen.
Preguntas frecuentes
¿La calculadora sirve para todas las comunidades autónomas?
Sí: la fórmula de la nota de acceso y de la nota de admisión es común en toda España. Lo que cambia entre comunidades es si hay examen de lengua cooficial (la calculadora tiene una casilla para ello) y entre universidades, las tablas de ponderaciones y las notas de corte.
¿Puedo usar la materia de modalidad para ponderar?
Sí, si pondera para el grado que solicitas y la has aprobado. Por eso la calculadora te permite asignarle una ponderación; solo contará si está entre las dos que más te aportan.
¿Qué pasa si suspendo una materia de la fase de admisión?
Nada: simplemente no cuenta. Las materias de la fase de admisión solo suman si tienen un 5 o más, y un suspenso no resta puntos a tu nota de acceso.
¿Cuántos decimales tiene la nota?
Las notas de acceso y admisión se expresan con tres decimales, porque en grados muy solicitados la diferencia entre conseguir plaza o no puede ser de milésimas. La calculadora muestra los resultados con esa precisión.
Fuentes
- Real Decreto 534/2024, de 11 de junio, por el que se regulan los requisitos de acceso a las enseñanzas universitarias oficiales de Grado, las características básicas de la prueba de acceso y la normativa básica de los procedimientos de admisión. Boletín Oficial del Estado.
- Universitat de València. Ponderaciones y cálculo de la nota de admisión.
- Cepeda, N. J., Pashler, H., Vul, E., Wixted, J. T., & Rohrer, D. (2006). Distributed practice in verbal recall tasks: A review and quantitative synthesis. Psychological Bulletin, 132(3), 354–380.
- Dunlosky, J., Rawson, K. A., Marsh, E. J., Nathan, M. J., & Willingham, D. T. (2013). Improving students’ learning with effective learning techniques. Psychological Science in the Public Interest, 14(1), 4–58.
- Roediger, H. L., & Karpicke, J. D. (2006). Test-enhanced learning: Taking memory tests improves long-term retention. Psychological Science, 17(3), 249–255.