Problema de la naturaleza en el pensamiento griego

Concepto griego de naturaleza

Los griegos expresaban la naturaleza con el término physis, que como verbo significa hacer, producir, criar. En este sentido, el concepto physis era entendido como aquello que origina y produce las cosas, el principio constitutivo de todo lo que hay. En cualquier caso, dicho principio se consideraba como natural y material, encontrándose en la naturaleza misma, en todo lo que existe.

Los presocráticos

Se denominan presocráticos a los filósofos griegos anteriores a Sócrates. Estos filósofos se ocuparon de establecer cuál era el principio (arjé) de las cosas, el principio por el que se originan las cosas y del que se constituyen los seres.

De esta forma surgen dos tipos de escuelas: los monistas que consideran que sólo existe un principio de la naturaleza, y los pluralistas, que juzgan que hay más de un principio.

En el pensamiento presocrático surgen dos modos de concebir la realidad:
Heráclito considera la realidad como un puro devenir, un movimiento incesante sujeto a las leyes de la necesidad.
Parménides concibe la realidad como ser único, idéntico e inmutable.

Platón

Busto de Platón

Busto de Platón. Imagen obtenida de la wikipedia

Platón (427-347 a. C.) entró en contacto con la filosofía por medio de su maestro, Sócrates.

En el año 387 funda en Atenas la Academia en la que se exponían oralmente lecciones sobre diversas materias, fundamentalmente Aritmética, Geometría, pero también Astronomía, Derecho y Filosofía.

Sus principales obras fueron escritas en forma de diálogo y entre ellas destacan El banquete o Del amor, Fedón o Del alma, Fedro o De la belleza, La República o De la justicia, Protágoras o De la virtud, Timeo o Sobre la naturaleza.

Existencia de dos mundos

Platón llegó a la consideración de que existían dos mundos partiendo de la idea de que al conocimiento, puesto que es universal y necesario, debe corresponderle una realidad universal y necesaria.

Ahora bien, la realidad natural -las cosas que vemos en la naturaleza- no cumplen estos requisitos: son concretas y contingentes. En consecuencia, es preciso que exista un mundo distinto al sensible y que sea universal y necesario. Este es el mundo de las ideas, el de las esencias, el mundo suprasensible.

Esta concepción de los dos mundos la expuso Platón simbólicamente en el llamado mito de la caverna, cuyo significado es el siguiente: el hombre, preso en una caverna, ve proyectadas en la pared del fondo las sombras de la realidad exterior. Sus percepciones son sombras, es decir realidades aparentes.

Mientras, el mundo real que las origina, las ideas, se mantiene lejos de su percepción directa.

Mundo de las ideas

Las ideas constituyen el mundo de la realidad auténtica. Las ideas, según Platón, no son contenidos del entendimiento, sino objetos que se conocen, inteligibles pero imposibles de percibir por hallarse en una dimensión superior.

Las ideas tienen las propiedades que Parménides atribuye al ser: son únicas, inmutables, inmóviles y eternas. Las ideas están ordenadas jerárquicamente según el grado de perfección. Las ideas más imperfectas son las relacionadas con el mundo sensible (ideas de reposo y movimiento, ideas de extensión, peso, etc.). Las inmediatamente superiores son las ideas matemáticas, seguidas de las ideas puras (belleza, justicia, etcétera). La idea más perfecta y suprema, a la que todas las demás tienden, es la de Bien. Platón a veces identifica la idea de Bien con Dios.

Mundo sensible
El mundo sensible se identifica con el mundo de las sombras, el mundo material, de la realidad aparente. Los contenidos de la realidad material cambian, se mueven y son temporales, al contrario que las ideas.

Platón, para explicar la formación de este mundo, acude a un ser divino, invisible, inteligente, bueno y poderoso: el Demiurgo. El Demiurgo construye el mundo material valiéndose del movimiento y tomando como modelo las Ideas para proyectarlas sobre la materia. De este modo actúa como el escultor que reproduce su modelo en el material elegido.

Aristóteles

Busto de Aristóteles en Roma

Busto de Aristóteles en Roma. Imagen obtenida de la wikipedia

Aristóteles (384-322 a. C.) fue discípulo de Platón. En el año 335 fundó en Atenas su propia escuela, el Liceo, llamada también peripatética porque la enseñanza se daba paseando. Entre los libros que escribió Aristóteles destacan Organon (estudios de lógica), Metafísica (estudio del ser), Física (estudio de la naturaleza), Ética a Nicómaco, Política y Poética.

Concepto de sustancia y accidente
Según Aristóteles, en cada ser de la naturaleza puede distinguirse un sector más profundo y real, y otro aparente. Al ser auténtico de cada cosa lo llamó ousía, término griego traducido por sustancia. El ser sustancia es aquello que existe en sí y tiene entidad propia. El ser aparente de cada cosa es el accidente. El accidente o cualidad de cada cosa no existe en sí, no tiene entidad propia y va adherido a la sustancia.

Para entender y diferenciar el concepto de sustancia y accidente en Aristóteles pondremos un ejemplo. Una mesa tiene una serie de cualidades (color, forma,extensión, etc.) pero el hombre no aprecia por separado cada cualidad, sino que ve una mesa con un determinado color, unas dimensiones concretas, etc. Las cualidades de la mesa son accidentes y lo que subyace a estos accidentes y hace que consideremos la mesa como mesa, con todas sus cualidades, es la sustancia. Así pues, si las cualidades de la mesa cambian, la mesa seguirá siendo mesa.

Hilemorfismo
El hilemorfismo (de hyle= materia y de morfhe= forma) es la teoría de Aristóteles que establece la materia y la forma como los principios que forman los cuerpos. La materia es el substrato general de todo cuerpo, es aquello de lo que está hecho. La forma es lo que determina que la materia tenga un modo especial de ser, que en definitiva sea una cosa u otra. Existe la materia prima y la materia segunda. La materia prima es el principio material indeterminado e inmutable, común a todos los cuerpos, que no puede existir separada de la forma y que sólo a través de ésta se conoce. La materia segunda es la que ya está determinada por la forma.

El movimiento. Teoría del acto y de la potencia

Para Aristóteles todo ser natural se caracteriza por su movilidad, hasta el punto de considerar equivalentes los conceptos natural y móvil. El movimiento lo define y explica en función de los conceptos de potencia y acto. La potencia significa lo que no es todavía pero puede ser. El acto es la
concentración de la potencia, es lo que ya es actualmente (por ejemplo, el trozo de mármol que utilizó Miguel Angel para esculpir su Moisés contenía a Moisés en potencia, todavía no era, pero podía ser; cuando Miguel Angel finalizó su escultura, la potencia se concretó en acto).

De esta forma, el movimiento es el paso del ser en potencia al ser en acto, es el tránsito de potencia a acto.

El alma
Aristóteles considera que todo ser viviente se halla dotado de alma, la forma sustancial por la que el ser se mueve, el principio de la vida, lo más perfecto. Ahora bien, a cada ser, dependiendo de sus características vitales, le corresponde un alma diferente. El alma de los vegetales es el alma vegetativa; el de los animales, el alma sensitiva, aun que participa también del alma vegetativa; el del hombre es el alma racional pero participa de las dos anteriores.

Epicureísmo

El epicureísmo, cuyo fundador fue Epicuro (341-270 a. C.), desarrolló una doctrina física fundamentada en el atomismo de Leucipo y Demócrito. Según Epicuro, cualquier cuerpo está constituido por átomos y vacío, las únicas realidades existentes en la naturaleza. El vacío es la realidad en la que los átomos reposan o se mueven.

Los átomos por la gravedad descienden verticalmente, sin embargo poseen la aptitud de desviarse de esta línea vertical. Epicuro llama a esta desviación clinamen. Por causa de este clinamen, los átomos chocan unos contra otros, formando conglomerados atómicos que dan lugar a seres permanentes: tierra, agua, cielo, seres vivos.

El conjunto infinito de átomos que se mueven en el espacio constituye un universo ilimitado, este mundo tan sólo es una parte de este universo.

Escuela de Atenas de Rafael Sanzio

Escuela de Atenas de Rafael Sanzio

Estoicismo

La escuela estoica fue fundada por Zenón de Citio. Para los estoicos, el universo es el conjunto de lo real y los vacío. Lo real, material y corpóreo, forma el mundo, y está compuesto por cuatro elementos básicos: tierra, agua, aire y fuego. Los dos primeros se consideran como elementos pasivos, mientras que el aire y el fuego son activos.

En especial el fuego es el elemento motor, principio activo y creador del que surgen todas las cosas. El estoicismo defiende la teoría del eterno retorno: en el fuego están las semillas de todas las cosas (razones seminales) que van desarrollándose dando origen al universo. Más tarde, cada cosa es absorbida por el fuego y vuelta a él. Sin embargo, cada objeto vuelve de nuevo a originarse puesto que sus razones seminales siguen en el fuego eternamente.

A la última etapa del estoicismo pertenece Séneca, quien profesa una concepción espiritualista de la naturaleza.

Neoplatonismo

El neoplatonismo, cuyo fundador fue Plotino (204-270 d. C.), resume elementos platónicos, aristotélicos y estoicos en una concepción panteísta emanantista de la naturaleza. Panteísta porque todas las cosas se identifican con Dios y emanantista porque también todas proceden de Dios.

Al igual que Platón, Plotino sostiene la existencia de dos mundos: el mundo inteligible y el mundo sensible. El mundo inteligible se identifica con la divinidad que está compuesto por tres sustancias de igual naturaleza divina, tres hipóstasis: el Uno, la Inteligencia y el Alma del Mundo. El mundo sensible se identifica con la naturaleza, formada por seres corpóreos. La naturaleza procede indirectamente del Uno: del Uno emana la Inteligencia; de ésta, el Alma del mundo, y del Alma, los seres. De esta manera, el Uno es el principio de todo ser, aún cuando no se puede conocer, sólo intuir. El universo, al proceder del Uno, es una unidad viviente en la que se da la simpatía universal de todas las cosas, es decir, la armonía entre todas ellas. Los seres corpóreos están compuestos de materia y forma. La forma es imperfecta puesto que es la última en la emanación a partir del Uno. Más imperfecta aún es la materia, que es el no ser, el fundamento del mal.

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