La expulsión de los judíos de España

Es una antigua tradición que después de la destrucción del Primer Templo Sagrado, algunos de los exiliados migraron a España y allí se estableció una comunidad judía.

Después de la destrucción del Segundo Templo y la dispersión de muchos judíos de los países de Europa, la comunidad española se vio aumentada por los nuevos exiliados. Muchas colectividades fueron fundadas, florecieron y se hicieron grandes avances en la Torá, en sabiduría, en la riqueza y el prestigio; y así, España se convirtió en el principal centro de judaísmo en la Diáspora.

Esto se prolongó por un período de unos 1.400 años y llegó a su fin en el año de 1492, cuando la familia real española dio a comunidad judía tres opciones: la conversión, la muerte o el exilio.

El comienzo de la calamidad

Aunque la comunidad española era la más afortunada de las comunidades judías en el exilio durante un largo período y los días de su buena fortuna llegaron a ser llamados «La Edad de Oro» del judaísmo español, no obstante, la mayor parte de la historia judía española estuvo marcada por la persecución y el sufrimiento.

Durante el primer período de su estancia en España, los judíos vivieron en paz y con prosperidad. Pero después de que los gobernantes de España abrazaran la fe cristiana, la ira del clero se volvió en contra de los judíos. Al principio, los judíos que permanecieron fieles a su propia fe, y se negaron a abrazar la fe española. No obstante, esto llegaría a su fin.

Conversión forzada y aniquilamiento

En 1391, 101 años antes de la Expulsión, se presentó una ola de conversiones forzadas y de motines expulsando a cientos de comunidades en España. Así, el número de conversos al catolicismo creció; sobre todo, porque se sentían incapaces de renunciar a la riqueza y prestigio al que estaban acostumbrados en territorio español.

No obstante, un gran segmento de los convertidos, que superaba las doscientas mil almas, mantuvo contactos secretos con sus hermanos judíos y continuó practicando el judaísmo en secreto.

1492, expulsión definitiva

Así, finalmente, en el año de 1492; se dio la política oficial del gobierno, que daba la alternativa de conversión o expulsión. Así, las conversiones fueron encontradas sólo muy rara vez, y la gran masa de los judíos eligió el exilio; mientras que otros optaron por la muerte.

Como mencionamos, en aquella época, muchos judíos se encontraban acostumbrados a una vida de lujo sin comparación con la de otras comunidades de la Diáspora, cuya fuerza de voluntad fuera forjada por las duras pruebas de la privación y la persecución.

Así, se consumó la denominada expulsión de los judíos; y fue aquí que surgió el apelativo de “marranos” para referirse a los judíos conversos; los cuales, pese a que ya eran considerados como siervos cristianos a los ojos de los gobernantes; en realidad comenzaron a ser tratados como “cristianos de segunda”; a diferencia de los “cristianos viejos” que provenían de una larga herencia católica española.

Mas informacion sobre este tema

  • Deja tu comentario

    • Responsable: Octavio Ortega Esteban
    • Fin del tratamiento: Controlar el spam, gestión de comentarios
    • Legitimación: Tu consentimiento
    • Comunicación de datos: No se comunicarán los datos a terceros salvo por obligación legal
    • Derechos: Acceso, rectificación, portabilidad, olvido.
    • Contacto: Octavio[arroba]kerchak.com
    • Información adicional: Más información en nuestra política de privacidad