La ciudad medieval

Entre los siglos XII y XIV, las ciudades eran centros de producción artesanal y de intercambio de productos, ya que se desarrolló una burguesía próspera que la gobernaba. Los monarcas aprovecharon el crecimiento de esta burguesía para aumentar y consolidar su poder sobre la nobleza feudal. El gótico fue el nuevo estilo artístico que permitió construir edificios más altos y esbeltos, pero a partir de mediados del siglo XIV Europa sufrió una crisis económica generalizada.

La recuperación de la vida urbana

Expansión agraria y crecimiento demográfico.

A partir del siglo XI, se introdujeron una serie de innovaciones en la agricultura, como la rotación trienal y el uso del estiércol de los animales como abono y también nuevos instrumentos que mejoraron el rendimiento de la fuerza de los animales de tiro. Entre los siglos XII y XIV, la aplicación de estos avances supuso un aumento de la productividad en una gran parte de la Europa occidental.

Las ciudades, nuevos centros económicos.

La mejora de la agricultura estimuló la revitalización y la aparición de nuevas ciudades. Los agricultores, al producir más de lo que necesitaban para el consumo, generaron un excedente de alimentos y de materias primas. Los propietarios de las tierras, buscaron mercados donde vender estos productos, y los encontraron en las florecientes ciudades europeas. El crecimiento de la población fomentó la emigración de una parte de los campesinos a las ciudades, donde encontraban más libertad personal y oportunidades para mejorar su vida

Las actividades urbanas: la artesanía y el comercio

Los artesanos y los gremios.

La ciudad medieval se convirtió en un centro de producción de objetos manufacturados. El trabajo artesano organizaba en talleres pequeños, el propietario de los cuales era el maestro artesano, que disponía de herramientas propias para el trabajo manual. Los artesanos de cada oficio organizaban en gremios, para mantener una serie de normas, que estaban estructurados de forma jerárquica: aprendices, oficiales y maestros artesanos.

Artesanos medievales

Artesanos medievales

Ferias y mercados.

Los núcleos urbanos acogían el mercado, al que acudían los agricultores de la zona para intercambiar productos agrícolas por manufacturas. Surgieron las ferias, mercados periódicos de gran magnitud donde se compraban y se vendían grandes cantidades de productos.

Las grandes rutas del comercio.

El comercio marítimo adquirió importancia ante el terrestre para las largas distancias. La causa era la mayor capacidad y velocidad de los barcos. La primera gran ruta marítima se abrió el Mediterráneo por donde se importaban productos de lujo (seda y especias) y se exportaban tejidos, armas y herramientas. Una segunda ruta fue la del Atlántico y el Báltico por donde se transportaban lanas, vinos, pieles, madera y trigo.

La sociedad urbana

La aparición de la burguesía.

El crecimiento de las ciudades transformó la sociedad feudal y permitió la formación de un nuevo grupo social no privilegiado, la burguesía. La burguesía estaba formada por personas dedicadas a hacer labores artesanas y el comercio, que no dependían de ningún señor feudal. La base de su riqueza era el dinero que cobraban por su trabajo, por la venta de sus productos o por los beneficios de sus negocios. A su riqueza, se distinguía la alta burguesía, formada por grandes comerciantes y banqueros, y la pequeña burguesía, formada por maestros artesanos y pequeños comerciantes.

Esquema ciudad medieval

Esquema ciudad medieval

El gobierno de las ciudades.

Las ciudades habían formado comunes o asambleas de todos los vecinos para organizar su gobierno. Posteriormente ya elegían magistrados, dirigidos por un alcalde. El ayuntamiento era el edificio donde se reunían y donde guardaban el sello, el escudo de armas o estandarte, el archivo de los documentos y el tesoro de la ciudad. Con el tiempo, el gobierno de las ciudades fue pasando a manos de las familias más ricas de comerciantes y banqueros, que constituyeron un grupo privilegiado, el patriciado urbano.

La cultura urbana.

Los siglos X y XI, leer y escribir era una tarea reservada a los clérigos, funcionarios reales y mercaderes ricos, pero, a medida que avanzaba el siglo XII, la mejora de las condiciones económicas y el desarrollo de la vida urbana propició la ilustración de algunos nobles y burgueses. La necesidad de conocimientos potenció el desarrollo de las escuelas en las ciudades (dependientes de la Iglesia o municipales) y de las universidades.

La consolidación del poder real

Los reyes quieren el apoyo de la burguesía.

Entre los siglos X y XII, la monarquía ejerció un poder escaso sobre el territorio ya que los reyes no podían imponerse a los señores feudales, pero a partir del XII, los monarcas aprovecharon el crecimiento económico y la pujanza de la burguesía para imponer su autoridad sobre la nobleza. Algunos reyes apoyaron a los burgueses en ofrecerles cartas de privilegios que les hacían libres, es decir, no sometidos a ningún señor feudal, a cambio de facilitar a los monarcas recursos económicos para luchar contra los nobles.

Las cortes y los parlamentos.

A las reuniones del consejo o corte real, se aceptó que estuvieron presentes los representantes de la burguesía. Convocándolos, el rey pretendía reconocer la importancia de este estamento en la sociedad medieval y pedirles subsidios en metálico. Las reuniones con los estamentos (nobleza, clero y burguesía) recibían el nombre de cortes o parlamentos.

Las guerras entre las monarquías europeas.

Se originaron numerosos enfrentamientos entre los monarcas europeos para consolidar el poder y establecer un reino con fronteras claras. El conflicto más grave fue la Guerra de los Cien Años, que enfrentó Francia e Inglaterra (1337 y 1453). La guerra se inició por la pretensión del monarca inglés de ser reconocido como rey de Francia, pero aunque los ingleses ocuparon durante años una buena parte del territorio francés, el conflicto terminó con la victoria de Carlos VII de Francia

La crisis de la Baja Edad Media (siglos XIV-XV)

El hambre, la guerra, la peste.

Desde principios del siglo XIV, se produjo en Europa una crisis agraria consecuencia de una serie de malas cosechas, la producción de trigo disminuyó y el hambre se expandió por todo el continente, mientras continuaban los daños provocados por las frecuentes guerras entre señores feudales. El año más duro fue en 1347, cuando la Peste Negra asoló Europa, afectando a una población subalimentada y provocando una gran mortalidad.

Peste negra

Peste negra

Las revueltas de los campesinos.

El descenso de la población tuvo efectos inmediatos en el campo, donde comenzó a escasear la mano de obra y muchas tierras de cultivo quedaron abandonadas. Los señores vieron como sus rentas disminuían, y para compensar este desequilibrio aumentaron los impuestos a los siervos. La falta de alimentos, la subida de los precios y el empeoramiento de las condiciones de vida hicieron aumentar las tensiones sociales.

Las revueltas urbanas.

La crisis llegó también a las ciudades, donde la mortalidad fue aún más elevada que en las zonas rurales. Ante el aumento de la miseria, los grupos más desfavorecidos exigieron mejoras y acceso a los cargos municipales, monopolizados por el patriciado urbano. Las revueltas en las ciudades europeas fueron acompañadas de asaltos a los barrios judíos (pogromos)

El arte gótico. La arquitectura

Las nuevas construcciones urbanas.

Desde el siglo XII, nuevas técnicas constructivas permitieron que surgiera un nuevo estilo artístico: el gótico. El desarrollo de la economía y el aumento de la población originó la necesidad de nuevas construcciones. Se levantaron palacios para nobles y mercaderes, ayuntamientos para el gobierno de la ciudad y palcos para los mercaderes. La ciudad medieval elevó grandes catedrales de piedra, símbolos del poder económico y del prestigio de las ciudades, y de la fe en Dios de sus habitantes.

Las catedrales y las iglesias góticas.

Las principales características de la arquitectura gótica son: el uso de un nuevo tipo de arco (ojival), de un nuevo tipo de vuelta (de crucería), con grandes ventanales cubiertos con vidrieras de colores. En los muros exteriores se utilizaba un sistema complejo de arbotantes y contrafuertes, mientras la planta continuó siendo de cruz latina.

Catedral de León

Catedral de León

La escultura y la pintura góticas

La escultura.

La escultura gótica decoraba las fachadas de las iglesias, donde también se utilizaban gárgolas. A partir del siglo XIV, la escultura se independizó de la arquitectura y se mostró en retablos que decoraban las iglesias o en monumentos funerarios. La escultura gótica era mucho más realista, tanto en los vestidos como en la representación del rostro humano. Comenzó a dotar de volumen y de movimiento a los personajes, cada vez más naturales.

La pintura.

La pintura gótica mostraba la preocupación por nuevos aspectos como la representación de la profundidad o el estudio anatómico de los personajes, etc. ya que en la pintura gótica le interesaba plasmar la realidad; con retratos fieles de los hombres y las mujeres de la época.

Retablo gótico

Retablo gótico

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