La Batalla de Badajoz

La Batalla de Badajoz, ocurrió el 14 de agosto de 1936, antecediendo el suceso histórico conocido como “la Matanza de Badajoz”. Esta fue considerada una de las más violentas batallas de toda la Guerra Civil Española, sobre todo por el comportamiento presentado por la facción ganadora.

Con la creación del primer puente aéreo de la historia militar, fue posible llevar a los militares del ejército español de África (tal vez la más y mejor preparada fuerza militar española de la época). Este grupo de militares se acuarteló en el Sur de España, a la espera de órdenes de mando de los Generales Franco y Mola.

La pretensión de los mencionados generales pasaría por unificar las dos regiones bajo su control. Para el efecto, sería necesario expulsar a los republicanos radicados en la región de Extremadura, que, un mes después del inicio del conflicto, seguían fieles al gobierno y mantenían contacto con los sindicatos.

La Batalla de Badajoz

Esta marcha hacia el norte pretendía sorprender el poder central y tomar la ciudad Madrid, acabando con la guerra antes de que los republicanos se pudieran organizar y tomar represalias.

El objetivo sería marchar rumbo a Mérida, con el objetivo de encontrar a las fuerzas del General Mola, aislando a la República de la frontera con Portugal. Las fuerzas franquistas llegaron a Mérida el 10 de agosto de 1936, siguiendo desde el Sur de España por la carretera de Sevilla. El 14 de agosto, a las primeras horas del día, la artillería bajo el mando del General Franco bombardeó la ciudad fronteriza y amurallada de la ciudad de Badajoz.

A lo largo de toda la mañana se repitieron los bombardeos, con el objetivo de destruir las murallas junto a las puertas de la ciudad (Puerta de la Trinidad). Del lado de salida (dirección de Mérida) se encontraban las fuerzas legionarias, mientras que al sur se encontraban las fuerzas franquistas de origen musulmán (marroquíes), organizadas en el batallón (tambores).

Las fuerzas locales, compuestas por alrededor de 2500 milicianos y 500 militares fieles al gobierno, se encontraban provistas de ametralladoras, encontrándose sin artillería, junto a la percepción del recinto y los repetidos bombardeos (aviones Junkers JU-52 que realizaron el puente aéreo entre Marruecos y Sevilla).

Después de los primeros bombardeos, las fuerzas franquistas atacaron la ciudad, defendida por las posiciones de ametralladora que efectivamente pusieron en dificultades a las tropas de Franco. Las murallas arrasadas, eran más adecuadas para la resistencia que cuando estaban intactas. En el sur, según los informes, el ataque fue realizado por las fuerzas musulmanas, que se desplazaban paralelamente al río, con el objetivo de tomar la “Puerta de los Carros”. Esta medida sorprendió a la resistencia, que no esperaba un ataque por ese lado. Del lado de salida, las fuerzas invasoras se encontraron con algunos muertos y heridos, como consecuencia de su ataque frontal a las ligeras defensas de Badajoz.

A lo largo de la tarde, se llevaron a cabo diversos ataques frontales por parte de las fuerzas de Franco, derrotados por las posiciones de defensa, que estaban armadas con ametralladoras.

El hecho de que el ataque franquista se desarrollara en dos frentes llevó a que las posiciones de defensa de la miliciana cedieran. Este hecho se debió no sólo a la ausencia de la artillería, sino también, a la parca experiencia en combate de los milicianos que se encontraban en la ciudad. Para las 4 de la tarde, todas las entradas habían sido tomadas y el avance de las fuerzas invasoras era inevitable. El último bastión de resistencia de las fuerzas leales a la República se encontraba en la Catedral de Badajoz, donde los últimos republicanos lucharon hasta que agotaron las municiones.

La Batalla de Badajoz

Todos los resistentes que se rindieron fueron inmediatamente fusilados dentro de la propia catedral. La batalla se prolongó hasta el fin del día, con algunos enfrentamientos esporádicos, pero la batalla de Badajoz estaba terminada y controlada de forma clara. Sin embargo, después de la toma de la ciudad, el comportamiento de las tropas franquistas revistió de contornos macabros y escandalosos, asumiéndose como uno de los mayores crímenes de la historia de la Guerra Civil Española

Durante el mismo día, en el momento de la toma de las calles de la ciudad, las fuerzas del General Franco provocaron el terror entre la población, destruyendo todo a su paso. Según las órdenes del General Francisco Franco, las tropas fueron instruidas a arrasar con la ciudad y exterminar a la población, en caso de que esta no se rindiera a las fuerzas invasoras. Con este procedimiento, Franco pretendía enviar una señal clara de fuerza en todo el territorio español. Este episodio, derivado de la Batalla de Badajoz, fue conocido como “la Masacre de Badajoz”.

Mas informacion sobre este tema

  • Deja tu comentario

    • Responsable: Octavio Ortega Esteban
    • Fin del tratamiento: Controlar el spam, gestión de comentarios
    • Legitimación: Tu consentimiento
    • Comunicación de datos: No se comunicarán los datos a terceros salvo por obligación legal
    • Derechos: Acceso, rectificación, portabilidad, olvido.
    • Contacto: Octavio[arroba]kerchak.com
    • Información adicional: Más información en nuestra política de privacidad