Glándula paratiroides: anatomía, funciones y 2 enfermedades

La glándula paratiroides, también conocidas como glándulas paratiroideas, son cuatro pequeñas glándulas endocrinas, que miden unos 3 × 6 mm, con un peso total aproximado de 0,4 gramos.

La paratiorides tiene una coloración amarillenta y se encuentra más comúnmente en la cara posterior de la tiroides, en los polos superiores e inferiores de la glándula, generalmente en la cápsula que recubre los lóbulos tiroideos, aunque a veces se encuentran en el interior de la glándula.

También existe la posibilidad de que se encuentren en el mediastino, cerca del timo. Esta última localización se debe al hecho de que las paratiroides y el timo se originan en esbozos embrionarios muy cercanos.

 Imagen señalando el lugar donde es posible hallar las glándulas paratiroides
Imagen señalando el lugar donde es posible hallar las glándulas paratiroides

Anatomía de la glándula paratiroides

Cada paratiroides está envuelta en una cápsula de tejido conjuntivo. De esa cápsula parten trabéculas hacia el interior de la glándula, que son continuas con las fibras reticulares que sostienen los grupos de células secretoras.

El parénquima de la paratiroides está formado por células epiteliales dispuestas en cordones separados por capilares sangrientos.

Hay dos tipos de células en la paratiroidea, las principales y las oxífilas. Las células predominantes son las principales y son menores, poligonales, tienen núcleo vesiculoso y citoplasma ligeramente acidófilo; estas células son secretoras de las hormonas paratiroides, el paratormonio.

En la especie humana, las células oxífilas aparecen alrededor de los siete años de edad y a partir de entonces aumentan progresivamente su número. Son poligonales, pero más grandes que las principales, y su citoplasma contiene muchos gránulos acidófilos que al microscopio electrónico resultan ser mitocondrias con numerosas crestas. Todavía no se ha aclarado la función de estas células.

El paratormonio es una proteína con un peso molecular de 8.500 Da. Se une a receptores de osteoblastos, lo que constituye una señal para que estas células produzcan un factor estimulante de osteoclastos que incrementa el número y actividad de estas células, fomentando así la reabsorción de la matriz ósea calcificada y la liberación de Ca2+ en la sangre.

Por otra parte, el aumento de la concentración de Ca2+ suprime la producción de hormonas paratiroides. La calcitonina producida en la glándula tiroides también influye en los osteoclastos, inhibiendo tanto su acción de reabsorción ósea como la liberación de Ca2+, disminuyendo la concentración de este ión en el plasma y estimulando la osteogénesis, por lo que actúa en contra de la del paratormonio.

Además de aumentar la concentración de Ca2+ plasmático, la hormona paratireoídica reduce la concentración de fosfato sangriento. Este efecto es el resultado de la actividad del paratormonio en las células de los túbulos renales, disminuyendo la resorción de fosfato y aumentando su excreción en la orina.

El paratormonio aumenta indirectamente la absorción de Ca2+ en el tracto digestivo, estimulando la síntesis de vitamina D necesaria para esta absorción. La secreción de células paratiroides está regulada por los niveles sanguíneos de Ca2+.

Enfermedades de la paratiroides

Como hay hemos dicho más arriba, la paratiroides está presente en la parte trasera de la tiroides tiene forma de huevo, con 140 miligramos cada uno.

La función de su hormona el paratormonio es mantener la igualdad de calcio y fósforo en el organismo calcificando los huesos y facilitando la recogida de calcio por el intestino.

Hipoparatiroidismo

La deficiencia de la hormona paratormona en la sangre produce la tasa de calcio presente en esta corriente decai y, por lo tanto, aumenta la tasa de fósforo, lo que hace que la eliminación de calcio y fósforo de los riñones sea también menor.

Con la caída constante del calcio surge la tetanía muscular, es decir, el hipoparatiroidismo es un estado caracterizado por contracciones involuntarias del músculo.

Hiperparatiroidismo

Se produce una elevación del calcio y una disminución del fósforo en la sangre, con lo que se produce una calcificación elevada de los huesos que provoca deformaciones, rupturas y fracturas de los huesos, con la liberación de calcio y fósforo por el conducto urinario, se forman los cálculos renales

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