Fosa de las Marianas: James Cameron a 10898 metros de profundidad

Bajando hasta el fondo de la Fosa de las Marianas a 10898 metros bajo la superficie, el cineasta James Cameron se convierte en el tercer hombre en llegar al punto más profundo del planeta. Los bordes del submarino Challenger Deepsea fueron filmados en tres dimensiones durante toda la inmersión. Muchas muestras geológicas y biológicas, también se recogieron. ¿La exploración humana de los fondos de nuestros mares y océanos vive una segunda vida?

En el punto más profundo de la Tierra, el Challenger Deep, llegaba a los 10994 metros de profundidad por debajo de la superficie del Océano Pacífico, cerca de las Islas Marianas. La presión es enorme: más de 1.100 atmósferas. En comparación, la superficie terrestre se somete a sólo una atmósfera. En la actualidad, doce hombres han caminado sobre la luna, mientras que sólo tres han llegado a la parte inferior de la Fosa de las Marianas.

La primera exploración de Challenger Deep se llevó a cabo el 23 de enero 1960. Jacques Piccard y Don Walsh alcanzaron la profundidad de 10916 metros a bordo del batiscafo Trieste. Desde entonces, nada… ¡Hasta ayer! Más de cincuenta años después de la primera expedición, James Cameron, director de cine a quien le debemos Abyss, Titanic y Avatar se convirtió en el tercer hombre que se ha aventurado tan profundamente bajo la superficie del agua, el segundo que sigue con vida junto con Don Walsh y el primero en estar ahí abajo en solitario.

Su mini-submarino, Deepsea Challenger, alcanzó los 10898 metros el domingo, 25 de marzo a las 21:52 GMT (23:52 hora de España) después de un descenso de 2 horas y 36 minutos. La nave pasó varias horas cerca del fondo, rompiendo el récord de 20 minutos en poder del Trieste, antes de comenzar su ascenso de 70 minutos. Atravesó la superficie a las 2:00 GMT.

James Cameron

James Cameron sale de su submarino después de alcanzar el punto más profundo del planeta. Antes de esta hazaña, ya había realizado 72 inmersiones de los cuales 12 fueron en el Titanic (alrededor de 3800 metros de profundidad). © Mark Thiessen, National Geographic

James Cameron filmó todo en 3D

El submarino tiene 7,3 metros de largo, o más bien de alto, ya que se coloca verticalmente en el agua y no horizontalmente. Contiene una cabina esférica de sólo 109 cm de diámetro. James Cameron (1,88 metros de altura) podía mantenerse sentado, pero no de pie o acostado. La esfera es la mejor geometría para resistir las altas presiones. Cabe señalar no obstante que sus paredes son de acero de 6,4 cm de espesor.

Las cámaras fijadas al exterior de la unidad filmando la inmersión completa en 3 dimensiones. Las escenas se conseguían con la iluminación de un panel LED que mide unos 2,5 metros de altura. Las imágenes se utilizarán para la producción de un documental y para fines científicos. Contrariamente a las imágenes en dos dimensiones, la utilización de la tercera dimensión se utiliza para calcular distancias y escalas. Este sistema es muy ventajoso.

Los científicos deberían no sólo contentarse con ver las imágenes. James Cameron ha obtenido varias muestras de sedimento con una garra robótica, mientras que la draga fue utilizada para aspirar animales vivos. Por último, varios parámetros físicos también se registraron a lo largo de la inmersión como la presión, temperatura, salinidad, etc. Los resultados de los análisis de los diversos serán publicados en la revista National Geographic.

Exploración de una zona de ensueño

El regreso de un hombre a la zona hadal, a más de 6000 metros por debajo de la superficie del agua, podría dar un nuevo impulso de las exploraciones profundas. Algunos se preguntan por qué no enviar un robot, incluyendo el hecho de que la logística y el coste sería menor y cuyas operaciones no pondrían a nadie en peligro. Los ROV ya se han utilizado, con Nereus en 2009, pero no son capaces de proporcionar un factor específico para la exploración humana: el sueño.

El proyecto Deepsea Challenge no fue diseñado para realizar una hazaña única. La investigación por lo tanto, debe continuar en el futuro. A los diseñadores del submarino le gustaría equipar su vehículo con un cable de fibra óptica para la transmisión en vivo de las imágenes capturadas en la parte inferior. Entonces ¿por qué no aprovechar las experiencias para construir un nuevo batiscafo aún más funcional… y tal vez más cómodo?

Deepsea Challenger

El submarino Challenger Deepsea pesa 11,8 toneladas. Está alimentado por miles de pequeñas baterías de litio similares a las utilizadas en algunos modelos de aviones, pero más grandes. Más de 180 sistemas electrónicos están activos durante la navegación. © Mark Thiessen, National Geographic

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