Evolución del alfabeto: de Egipto a Roma

Es indudable que los símbolos alfabéticos han ido cambiando con el tiempo para convertirse, desde dibujos reconocibles como objetos, animales o personas, hasta el alfabeto latino que es el utilizado actualmente por la mayoría de países alfabetizados. Nos adentramos en la apasionante historia de la evolución del alfabeto. Parece demostrado que los pictogramas egipcios (junto con los sumerios) fueron los primeros intentos por hacer permanentes las palabras. A partir de ellos otros pueblos han realizado modificaciones sucesivas de manera que los dibujos dieron paso a esquemas y, posteriormente, a letras (sistema alfabético). Analizando la tabla, y si trazamos tres líneas verticales dividiendo las columnas dos a dos, nos encontramos con tres subtipos de formas de escritura que han devenido en el alfabeto latino del que ya hemos hablado. Vamos a profundizar en la observación de las columnas y en las relaciones que se establecen entre ellas. Estudiamos la evolución del alfabeto.

Diferencias entre alfabetos para entender la evolución del alfabeto

a)    Egipcia y protosinaítica: ambas representan la realidad por medio de dibujos para aportar permanencia a la comunicación oral. Los dibujos son perfectamente identificables. Cada pictograma se identifica con un objeto, animal o persona. La escritura se hace compleja, por un lado, por la cantidad de dibujos que se requieren para representar diferentes realidades; y por otro, por la dificultad para representar ideas o nociones abstractas. La diferencia entre ambos tipos estriba en que el sistema protosinaítico (un poco más evolucionado) ha convertido algunos dibujos en más esquemáticos: la cabeza de buey (primer dibujo) ya no se representa con tanto detalle, por ejemplo, le faltan las orejas; la casa (segundo dibujo) aparece como un cuadrado completo, cuando en la egipcia aparecía la abertura para la puerta; el hombre (cuarto dibujo) ya no presenta los mismos detalles; la mano (quinto dibujo) aparece en el segundo caso como una serie de líneas unidas; la cabeza humana (noveno dibujo) también ha sido simplificada; el último dibujo se esquematiza hasta el punto de convertirse en una línea sinuosa.

b)    Escritura protosinaítica y fenicia: en este caso, la esquematización se lleva hasta el extremo. Tal es así que resulta casi imposible saber cuál era la realidad original representada en escritura fenicia. La cabeza de buey cambia de orientación de vertical a horizontal, y queda como un ángulo cruzado por una recta; la casa cambia de tal forma que ahora, en la escritura fenicia, es una curva con un pico en la parte superior izquierda; curiosamente, el ángulo o esquina, que es el tercer dibujo, no se diferencia prácticamente , pues aunque cambia la orientación y los “grados” (de ser obtuso pasa a agudo), sigue siendo reconocible; el hombre ya sólo está indicado por una línea vertical con tres horizontales en la izquierda; la mano queda como dos líneas cruzadas; el mar ha pasado de tener olas proporcionadas en la protosinaítica a presentar una línea vertical más larga a la derecha; la serpiente ha cambiado poco, relativamente, aunque se pronuncia la verticalidad de las líneas; el ojo ha perdido toda su estructura, quedando únicamente la pupila como vestigio; la cabeza humana cambia por una línea vertical con un pico a la izquierda; la cruz cambia de orientación y ahora es un aspa; el último símbolo cambia las líneas curvas por rectas, por lo que introduce ángulo.

c)    Escritura fenicia y griega antigua: en este caso se puede hablar de una semejanza muy acusada entre ambas. Los griegos reconocían ampliamente la influencia fenicia en su escritura. Ya la fenicia se puede denominar alfabética (derivada del alfabeto semítico). Cada letra equivalía el primer sonido del nombre de la realidad representada en fenicio (principio de acrofonía). Las pocas diferencias entre los símbolos o letras de estas dos escrituras son las siguientes: la primera letra (alfa) pasa a griego antiguo con la orientación con la que la conocemos actualmente, aunque pierde un “cuerno” si recordamos la cabeza de buey; la segunda (beta), aumenta el número de picos de la fenicia hasta dos, sin embargo, aún conserva la orientación hacia la izquierda; el quinto símbolo (la mano egipcia) da un poco menos de un cuarto de vuelta hacia la izquierda; la primitiva cabeza humana se redondea en el extremo superior; la cruz vuelve a cambiar de orientación y pierde uno de los brazos (el superior); el último símbolo da un cuarto de vuelta a la derecha y pierde la terminación inferior.

d)    Entre la escritura griega antigua y griega existen algunos cambios que son muy significativos, pues han llegado hasta nosotros casi sin diferencias: la primera letra recupera el cuerno que le había sido arrebatado en la evolución anterior y queda como la conocemos; la segunda letra cambia de orientación dando media vuelta y redondeando los picos; la tercera letra ha cambiado, igualmente, la orientación, pero, además, ha aumentado el ángulo desde agudo a recto; la cuarta letra cambia de orientación (media vuelta), pierde la última porción, y aumenta la distancia entre las líneas horizontales, de manera que queda más equilibrada; la quinta letra da otra media vuelta y también se equilibra; la siguiente letra (M) iguala la longitud de las líneas de los extremos; igual ocurre con el símbolo número siete; el primitivo ojo egipcio aumenta de tamaño, pero no cambia de forma; la letra novena cambia su orientación hacia la derecha; la última letra representada recupera la última parte.

e)    Finalmente, entre el alfabeto griego y el latino, que es el que utilizamos nosotros, existen unas pocas diferencias que vamos a señalar: la tercera letra (gamma) se redondea hasta el punto de ser casi irreconocible, sin embargo, conserva el ángulo del que toma el nombre; la letra M aumenta la longitud de las líneas que forman su ángulo central; la letra ro adquiere una nueva línea que sale de la curva que tenía la letra en griego; la T reduce la longitud de sus brazos horizontales; finalmente, la S pierde la última porción que había recuperado del griego antiguo al griego, y queda redondeada.

Deja un comentario

  • Responsable: Octavio Ortega Esteban
  • Fin del tratamiento: Controlar el spam, gestión de comentarios
  • Legitimación: Tu consentimiento
  • Comunicación de datos: No se comunicarán los datos a terceros salvo por obligación legal
  • Derechos: Acceso, rectificación, portabilidad, olvido.
  • Contacto: Octavio[arroba]kerchak.com
  • Información adicional: Más información en nuestra política de privacidad