El clima de España

En España encontramos diferentes tipos de clima

Mecanismos que influyen en el clima de España

La circulación atmosférica en altitud

En la parte alta de la atmósfera la circulación de vientos es mucho más intensa que en la superficie. Fuertes vientos circulan de oeste a este en la misma dirección que el movimiento de rotación de la Tierra a una altitud de unos 1200 metros y una velocidad de 500 km / h. Estos potentes flujos de aire son la corriente en chorro o jet stream que se pueden observar los dos hemisferios: dos corrientes en cada hemisferio, el subtropical (entre las latitudes 30º-45º) y el polar (60º de latitud). La corriente en chorro se desplaza hacia el este a más velocidad que el movimiento de rotación de la Tierra con remolinos de aire descendente que se acumulan a la derecha y provocan altas presiones subtropicales y, contrariamente, bajas presiones a la izquierda . En verano las altas presiones subtropicales remontan hasta latitudes de 40º-45º, mientras en invierno tienden a descender hacia el sur y se sitúan a 30º de latitud Norte dejando paso a bajas presiones y temperaturas más frías. En verano, la Península Ibérica queda bajo la influencia de los anticiclones como el de las Azores y también de las masas anticiclónicas cálidas y secas del norte de África.

Circulación del aire en Superficie

La capa atmosférica que se encuentra en contacto con la Tierra (Troposfera) organiza en zonas de altas presiones (anticiclones) y de bajas presiones (depresiones o borrascas) que se representan mediante las isobaras (líneas que unen puntos de igual presión). El anticiclones (A) se originan por la corriente en chorro o por la existencia de masas de aire frío y denso con valores superiores a los 1.015 mb (milibares) o hectopascales (hPa). La presión aumento hacia el núcleo del anticiclón y el aire se mueve en el sentido de las agujas del reloj en el hemisferio norte, mientras el aire tiende a bajar y calentarse para absorber la humedad y presentar un cielo sin nubes favoreciendo una intensa insolación y un tiempo estable. En cambio, las bajas presiones, depresiones (D) o borrascas (B) son masas de aire caliente donde las isobaras marcan valores inferiores a 1.015 hPa que merman tal como nos aproximamos al núcleo de la depresión, circulando en el sentido contrario a las agujas del reloj (hemisferio norte), tendiendo al aire a subir y haciendo que se enfríe progresivamente para condensar la humedad y formar las nubes que originan las lluvias en un tiempo inestable.

En España encontramos diferentes tipos de clima
En España encontramos diferentes tipos de clima

Factores que influyen en el clima de España

Los anticiclones tropicales: el anticiclón de las Azores

Este anticiclón es el principal centro de acción meteorológica del territorio que entra en contacto con superficies marinas y se convierte en una masa de aire tropical marítima. En verano, cálido y seco, domina la Península y Baleares, mientras alimenta los vientos alisios de Canarias. El anticiclón de las Azores también es responsable de la masa de aire tropical, continental o sahariana que en invierno puede provocar temperaturas de 20ºC y en verano olas de calor superior a los 40ºC. El aire procedente del desierto del Sáhara arrastra partículas de polvo y lluvia de barro cuando hay precipitaciones.

Las depresiones atlánticas

El viento constante del oeste empuja las depresiones atlánticas originando un tiempo variable con mucha nubosidad, lluvias abundantes y frecuentes, así como temperaturas suaves debido a la influencia del océano. Afectan la zona norte y noroeste peninsular, pero se hace sentir con menos intensidad en otras zonas del territorio, como la costa mediterránea situada al otro lado del Sistema Ibérico que sirve de freno para las precipitaciones en el litoral cuando soplan los vientos del oeste.

Los reajustes termodinámicos entre latitudes polares y latitudes tropicales

La Península se ve afectada por los intercambios entre masas de aire polar y las masas de aire tropical, dado que las temperaturas tienden a igualarse y las presiones a compensarse. Las masas de aire frío que más influyen son:

• Masa de aire polar marítimo: produce un descenso rápido y notable de las temperaturas, gran inestabilidad, nevadas en invierno, así como lluvia y granizo en las otras estaciones climáticas.

• Masa de aire polar continental o siberiano: masas de aire seco y muy frío que llegan hasta los 20º negativos y mediante una vaguada (entrada) hasta la Península producen frío y nevadas en invierno, mientras que en verano pueden originar fenómenos tormentosos.

El comportamiento semiautónomo del Mediterráneo Occidental

Durante el verano, las aguas del Mediterráneo se recalentar y se produce una evaporación abundante. En otoño, entran masas de aire atlánticas que de carácter más frío. Esta gran diferencia térmica genera bajas presiones que provocan la condensación del aire y pueden derivar en lluvias torrenciales. Estas depresiones mediterráneas atraen el aire cálido de los anticiclones subtropicales, mientras que a mucha más altitud pueden originarse aguaceros abundantes e intensos con la entrada de aire más frío.

La forma y el relieve de la Península Ibérica

Debido a la disposición periférica del relieve, las tierras del interior quedan aisladas y alejadas de la influencia del mar, comportándose como un pequeño continente que se enfría intensamente al invierno y se calienta mucho en verano (continentalidad). Las masas de aire descendente al calentarse acentúan la capacidad de evaporación y elevan la sequedad de las tierras, lo que conlleva aumento de temperaturas y escasez de precipitaciones veraniegas. En invierno, las masas de aire se estancan y se enfrían intensamente en contacto con las tierras de interior, desecante al descender, lo que explica las también escasas lluvias invernales.

Mapa climas de España
Mapa climas de España

El clima de España peninsular y baleares

En la Península Ibérica se distinguen tres tipos de climas: atlántico (oceánico), mediterráneo (típico) y de interior (o mediterráneo continentalizado).

Climas de predominio oceánico o atlántico

Se da en la costa atlántica que recibe la influencia del océano, el cual le confiere una humedad palabra alta durante todo el año y es el único territorio que no sufre la aridez de los veranos típicamente mediterráneos. El clima caracterizado por la presencia de las depresiones atlánticas que producen precipitaciones abundantes durante todo el año (entre 1000 y 2500 mm). La nubosidad y la humedad ambiental es alta, las temperaturas suaves, con medias entre 11ºC y 15ºC, es decir, con escasa oscilación térmica. Este clima da lugar a una gran cantidad de ríos caudalosos y bastante regulares, donde prospera el bosque templado caducifolio (sustituido por pinos de crecimiento rápido y de eucalipto) que, al degradarse, puede dar lugar a una vegetación densa llamada landa, formada por matorral de brezo, tojo y retama. También hay prados naturales en las laderas y hondonadas de los valles. También presenta variedades:

• De montaña oceánica: por buena parte de los Macizo Gallego, Montes de León, Cordillera Cantábrica, Montes Vascos y Pirineos navarros, aragoneses y catalanes (Valle de Aran, En Valira y Nuria) donde la altitud debido al descenso de las temperaturas y aumenta las precipitaciones que son superiores a los 1500 mm anuales.

• De transición: comprende las tierras bajas de Ourense y las situadas al norte de Castilla y León, Álava, La Rioja, Navarra y zonas de Aragón y Cataluña próximas a los Pirineos, donde presenta un clima a medio camino entre el clima oceánico y el de interior de la Meseta y la depresión del Ebro, con una clara influencia atlántica a pesar de un volumen menor de precipitaciones y veranos secos seguidos de inviernos fríos.

Climas mediterráneos

Las tierras mediterráneas presentan una gran diversidad climática debido a su extensión en latitud, las diferentes altitudes y su relativa proximidad o lejanía al mar. Por lo tanto, el clima mediterráneo se extiende por la parte meridional de la fachada atlántica peninsular (Huelva) y por todo el litoral mediterráneo, las Islas Baleares, Ceuta, Melilla, así como para muchas zonas interiores de la Península, a pesar de recibir una innegable influencia continental.

• Las características del clima mediterráneo típico son los veranos calurosos y secos (sin lluvias, a pesar de la humedad del aire que aumenta la sensación de bochorno), los inviernos suaves con lluvias poco abundantes pero que, en ocasiones, pueden ser torrenciales, sobre todo en otoño cuando abundan los fenómenos de gota fría. El clima mediterráneo típico se extiende desde la sierra del Montnegre en Cataluña hasta la comarca de la Marina (Alicante), además de una estrecha zona costera en el sur de Andalucía y las Islas Baleares. Las precipitaciones de los 400 mm a 700 mm, con valores más altos hacia el norte y zonas de montaña. Los vientos más destacados son el húmedo de Levante, el frío del Cierzo que baja por el valle del Ebro y el de Poniente que eleva las temperaturas de sotavento y favorece los incendios forestales. Los ríos mediterráneos, a excepción del Ebro, presentan un estiaje intenso y prolongado, en cambio las lluvias del otoño provocan inundaciones catastróficas. El bosque de encinas y carrascas se degrada y va siendo sustituido por pinares y, a medida que el bosque disminuye, aparecen la maquia, la garriga, la estepa y, incluso, las plantas aromáticas.

Las tipologías del clima mediterráneo típico o litoral son consecuencia de las variedades de relieve, latitud y proximidad a la zona oeste atlántica:

• Mediterráneo de influencia atlántica: comprende la franja costera entre Tarifa y el Guadiana, parte de la depresión del Guadalquivir y Extremadura con precipitaciones relativamente abundantes durante la época fría y veranos calurosos y secos por la influencia del anticiclón de las Azores.

• De montaña mediterránea: comprende los relieves montañosos del litoral catalán, la sierra de Tramontana en Mallorca, las estribaciones valencianas del Sistema Ibérico, de la Bética en Murcia y Alicante, el sistema Subbética y Sierra Nevada, con veranos suaves e inviernos frescos.

• Árido litoral: predomina entre el sur de Alicante, Murcia y Almería con un índice de aridez muy alto y un déficit hídrico notable debido a climas esteparios y desérticos en lugar donde las lluvias no llegan a los 150 mm al año. Los inviernos son suaves y los veranos muy calurosos.

Climas continentales o de interior de influencia mediterránea

Se dan a la totalidad de Castilla - La Mancha y la Comunidad de Madrid, con tendencia continental por la fuerte oscilación térmica entre inviernos fríos y veranos muy calurosos, aparte de la escasez de precipitaciones en verano por la influencia mediterránea.

• El clima típico de interior o mediterráneo continentalizado presenta inviernos muy fríos con los mínimos de España (-24ºC en zonas de Albacete) y días de niebla invernal muy continuados que contrastan con el verano caluroso y seco, con medias que superan los 22,5ºC y máximos absolutos en torno a los 45ºC para las masas de aire tropical sahariano. Las precipitaciones son escasas (entre 325 y 550 mm) y, por tanto, los ríos irregulares con estiajes en verano y crecidas por las lluvias y el deshielo de primavera. La vegetación mediterránea de encinas y pinares trepa por las laderas de las montañas, dejando para las llanuras los densos arbustos de las zonas húmedas o las estepas espinosas a los sectores más áridos.
Hay variedades según la localización:

• De la meseta norte: con inviernos largos y fríos y veranos moderados, cortos y secos en la cuenca sedimentaria del Duero, en la Meseta Norte, rodeada de relieves muy altos. Hay más de 100 días de inviernos con temperaturas inferiores a 3ºC, mientras los veranos son muy áridos, a pesar de haber pocos días calurosos porque las precipitaciones son escasas (325 a 600 mm).

• De montaña interior: se da al Sistema Ibérico, el Sistema Central y los Montes de Toledo, con mayor continentalidad de veranos secos e inviernos fríos. Las depresiones atlánticas provocan precipitaciones importantes, además de las lluvias otoñales de origen mediterráneo (en total repliegan entre los 400 y los 1000 mm según la altitud y la orientación del relieve). Las heladas de octubre a mayo.

• Del valle del Ebro: además de la depresión del Ebro hasta el interior de Tarragona, esta zona ocupa las comarcas meridionales de Lleida, gran parte de Aragón, sur de Navarra y La Rioja, con un clima parecido al de la Meseta Norte, registrando las precipitaciones mínimas en el desierto de los Monegros (entre Caspe y Zaragoza). La característica principal es la presencia del cierzo, un viento del noroeste seco que origina un frío intenso en invierno y refresca las altas temperaturas de verano.

Regiones biogeográficas
Regiones biogeográficas

El clima de Canarias

La situación de Canarias en el océano Atlántico, cerca de la costa africana y muy cerca del anticiclón de las Azores y del Trópico de Cáncer (situado al sur cerca de las Islas) le confiere un clima tropical seco o subtropical, con unas temperaturas cálidas todo el año (media de 17ºC), precipitaciones escasas pero más abundantes en invierno y en las islas más elevadas y más adentradas en el mar. Los vientos alisios son de componente noreste, su frecuente posición sobre el archipiélago de las Azores permite la llegada de estos vientos húmedos no muy cálidos sobre Canarias, provoca la condensación de la masa que crea un mar de nubes, protagonista de gran parte de sus precipitaciones. Por encima del mar de nubes, el alisio es seco y la insolación intensa, produciéndose una inversión térmica. Por la corriente marina fría que circula entre las islas y el continente africano, las aguas superficiales se enfrían y aumentan la estabilidad del aire en verano. Por el clima subtropical y los suelos volcánicos presentan una vegetación autóctona y única con árboles como el drago y plantas como la laurisilva. Pero también podemos distinguir variedades:

• De costa: a menos de 600 m de altitud presenta un clima subdesértico y estepario (menos de 350 mm) más acentuado en Lanzarote y Fuerteventura (las lluvias no llegan a los 150 mm).

• De montañas medias: entre los 600 y los 1500 m alcanzan unos valores de lluvia entre 500 y 1000 mm anuales, con temperaturas frescas (13 - 16ºC) por la poca insolación.

• De cumbres: los 1500 a los 3700 metros del Teide, las temperaturas amainan con la altitud y la vegetación va desapareciendo porque son frecuentes las heladas y las precipitaciones se acercan a los 500 mm, pero, eso sí, con una fuerte insolación durante todo el año.

Octavio

Blogger desde 2006. Experto en Marketing Online, Redes Sociales y Posicionamiento SEO. Psicólogo aficionado a la tecnología, el diseño y el periodismo.

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