CONTAMINACIÓN ACÚSTICA: definición, consecuencias y soluciones

La contaminación acústica es un grave problema medioambiental que provoca varios problemas de salud.

La contaminación acústica está relacionada con la calidad de vida, la planificación urbana y el patrimonio cultural.

Vivimos todos los días con la contaminación acústica. La vida en las grandes ciudades, en medio del tráfico con grandes flujos de vehículos; a obras civiles; al uso de teléfonos, aparatos de sonido y demás electrónicos, provocan irritabilidad y quitan la tranquilidad a miles de personas.

Los dolores de cabeza, la falta de concentración y un malestar generalsuelen ser síntomas comunes de personas que conviven con ruidos excesivos. La contaminación acústica es, por tanto, un problema común en las vidas de varios ciudadanos.

Definición de contaminación acústica

Contaminación acústica es toda emisión de ruido o sonido que pueda perjudicar la salud, la tranquilidad y el bienestar de las personas. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se considera un grave problema que afecta a la calidad de vida de miles de personas.

Contaminación acústica por construcción de carreteras
Contaminación acústica por construcción de carreteras. Imagen de Thanks for your Like • donations welcome en Pixabay

Niveles de ruidos tolerables por los humanos

En cuanto al oído humano, según la OMS, cuando el nivel supera los 50 dB, ya empiezan a aparecer dificultades en la concentración y la tensión.

Por encima de 65dB, los sujetos presentan colesterol elevado, disminución del sistema inmunológico y aumento de los índices morfina, lo que puede hacer que el individuo sea químicamente dependiente.

Con más de 70 dB la contaminación acústica afecta a la salud mental, hay incidencias de zumbidos, mareos, aumento de las probabilidades de infartos, además de empezar a afectar las estructuras auditivas, causando pérdidas en la capacidad de audición y llegando a provocar la sordera.

Son muchas las fuentes que pueden emitir sonidos o ruidos que perturban la calidad de vida de las personas. Algunos ejemplos son::

  • Ruidos de tráfico: bocinas, ruidos del movimiento de coches.
  • Ruidos domésticos: sonidos de licuadoras, aspiradoras, batidoras, aparatos de sonido, secadoras de pelo, cortadoras de césped, etc.
  • Ruidos industriales: equipos en las industrias, máquinas, sierras, etc.

Efectos de la contaminación acústica sobre el cuerpo humano

Es importante volver a destacar que cualquier ruido que supere los 55 dB es considerado por nuestro organismo como una agresión, de la que se defiende liberando buenas dosis de cortisol y adrenalina, hormonas del estrés.

Estas hormonas en nuestro organismo afectan a varios órganos, desencadenando algunas consecuencias como:

  • Órganos genitales: reciben menos sangre, mientras que el hombre tiene problemas de erección y la mujer poco deseo sexual;
  • Cerebro: con la acción de las hormonas del estrés, la concentración y la memoria se ven dañadas, además de provocar una sensación de agotamiento. En algunas personas, la presión intracraneal puede aumentar generando dolor de cabeza;
  • Músculos: al estar en estado de alerta, están tensionados, liberando en el torrente sanguíneo varias sustancias inflamatorias;
  • Pulmones: la respiración se acelera, aumentando la sensación de cansancio;
  • Corazón: comienza a latir aceleradamente, haciendo que la presión sanguínea suba, aumentando las posibilidades de infartos;
  • Sistema digestivo: el estómago produce más jugo gástrico del que realmente necesita y puede producir gastritis y úlcera. El intestino prácticamente deja de funcionar.

Consecuencias de la contaminación acústica

El trastorno del sueño es uno de los problemas causados por la exposición a ruidos excesivos.

La Organización Mundial de la Salud señala que la contaminación acústica es un grave problema, considerando que es capaz de desencadenar reacciones de estrés, trastornos del sueño, enfermedades metabólicas y cardiovasculares, déficit cognitivo, problemas auditivos y también obesidad. El exceso de ruidos pone al cuerpo en estado de alerta, impidiendo el descanso.

La organización señala que un individuo no debe exponerse a más de 30 dB durante el período en que duerme, considerando que el oído es el órgano del cuerpo humano que, incluso durante el sueño, no descansa.

La OMS también advierte que exponerse a más de 120 dB, sin usar protectores auditivos, puede causar dolor físico.

Otros problemas como la ansiedad y la depresión también están asociados con la exposición excesiva de ruidos, ya que liberan de forma inadecuada hormonas que alteran negativamente el organismo.

Atasco de tráfico y grave contaminación acústica
Atasco de tráfico y grave contaminación acústica. Imagen de nile en Pixabay

Soluciones a la contaminación acústica

Para evitar la contaminación acústica es necesario limitar los sonidos al entorno en el que se generan. Los aislantes acústicos, a menudo, son una opción. Evitar ambientes con muchos ruidos, sonido fuerte o mucha conversación.

Usar protección de oídos también es una alternativa para los que viven diariamente en los grandes centros urbanos.

En cuanto al control de la contaminación acústica, algunos de los instrumentos que pueden utilizar los gobiernos a través de la legislación son: la zonificación medioambiental; el control medioambiental; el revestimiento acústico de los establecimientos; el uso de equipos apropiados, entre otros.

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