¿Cómo fue la caída del Imperio Romano?

La etapa en la cual Roma fue gobernada por emperadores es a la cual llamamos Imperio Romano. De esta manera, se concentraban todos los poderes en estos emperadores, dándole así el poder absoluto. Luego, la caída del Imperio Romano es el período donde estos emperadores, o el Imperio en sí, pierden la autoridad o capacidad de ejercer el dominio sobre su población civil y sus fuerzas militares.

El proceso que llevó a la caída del Imperio Romano de Occidente fue largo y complejo. Para comprender este acontecimiento es necesario comprender el contexto de amenazas de invasiones y crisis por el que pasaba el Imperio.

Crisis del siglo III

Después de un largo período de estabilidad, conocido como el período de la Pax Romana, en el que el Imperio se expandió al máximo, llegando a su mayor tamaño territorial, hubo una intensa crisis, ocurrida justamente por la dificultad en mantener un imperio tan vasto en seguridad y estabilidad. El envío de tropas a las diferentes regiones costaba caro y necesitaba infraestructura.

Con la crisis del siglo III defender el territorio que sufría constantes amenazas de invasión se hacía difícil y costoso. El envío de soldados a las regiones distantes de Roma se hizo más difícil y, por lo tanto, la conquista de nuevos esclavos tampoco tuvo lugar. En este escenario fueron surgiendo diversos problemas a ser enfrentados directamente.

Roma fue el último testigo de la caía del Imperio Romano de Occidente
Roma fue el último testigo de la caía del Imperio Romano de Occidente. Imagen de Andrea Spallanzani en Pixabay

Sus fronteras estaban constantemente amenazadas por pueblos bárbaros – aquellos que no hablaban ni griego ni latín, y se necesitó una fuerte movilización, de personal, pero también financiera, para luchar contra los invasores.

Para dar cuenta de estas demandas el Imperio pasó a cobrar cada vez más impuestos, especialmente en las ciudades, haciendo la vida en el espacio urbano difícil y onerosa, y causando así un movimiento migratorio de diversas familias hacia el interior de las provincias.

Aún así, las familias más pobres sufrieron la crisis financiera. Trabajando en sistemas de asentamientos, donde debían devolver parte de lo que producían al propietario de la tierra en forma de pago, y al no poder adquirir bienes en su nombre, la movilidad social era prácticamente imposible.

Con las pésimas condiciones de vida en el interior, esos colonos también se rebelaron contra el Imperio, promoviendo rebeliones que necesitaban ser contenidas, generando más gastos para el Imperio, que reprendía los movimientos con rigor.

Dominato y la tetrarquía de Diocleciano

Durante el siglo III el Imperio Romano vio la crisis escapar de su control. Fueron muchos los intentos de mantener vivo al Imperio. Entre las principales medidas destacan las propuestas de Diocleciano.

Para un mejor control del vasto territorio, el emperador propuso una división del Imperio. Se dividiría en cuatro partes, cada una de las cuales correspondería a su propio emperador.

Era una tetrarquía, establecida con el fin de restablecer el orden y recuperar el control del territorio romano. En la tetrarquía el régimen de gobierno se hizo conocido como dominato, un régimen monárquico, despótico y militarizado.

La construcción de la imagen del emperador pasó a ser una cuestión central para el Imperio: debía transmitir el mensaje de fuerza y unión, y para ello pasó a llevar símbolos visibles de su condición de emperador: coronas, mantos y todo lo que pudiera resaltar su imagen. Sin embargo, el nuevo modelo de gobierno propuesto por Diocleciano no alcanzó los resultados esperados, ya que los emperadores de cada una de las regiones entraron en disputas entre sí, con miras al poder central.

El envío de funcionarios de la administración, el emperador y la construcción de viviendas en las ciudades sedes de cada uno de los emperadores también costó caro a las arcas, no resolviendo, por lo tanto, el problema de la crisis como se pretendía. Diocleciano dejó de ser emperador en 305, cuando abdicó de su cargo.

Muchas de las obras arquitectónicas hechas por los romanos sobrevivieron a la caída del Imperio Romano de Occidente
Muchas de las obras arquitectónicas hechas por los romanos sobrevivieron a la caída del Imperio Romano de Occidente. Imagen de Dimitris Vetsikas en Pixabay

Invasiones de pueblos bárbaros

Las amenazas de los pueblos bárbaros eran muy comunes en ese momento. Es necesario recordar que los territorios del mundo antiguo fueron disputados por diversos pueblos.

Además, grupos no romanos tenían interés no solo en tomar el poder de los romanos, sino también en sus tierras, que eran fértiles y en ellas se podía producir mucho. Así, sus fronteras se encontraban en constante amenaza, especialmente por parte de los pueblos germánicos, tales como los francos, los visigodos, los vándalos y los anglosajones. Las guerras contra los pueblos bárbaros también afectaban las finanzas del Imperio, después de todo, costaban caro a las arcas públicas, que gastaban en el envío del ejército y con obras estructurales.

Para dar cuenta de tantas demandas una vez más el Imperio trató de aumentar la recaudación de impuestos, haciendo que la población sufriera diariamente con las invasiones bárbaras. Pero no solo las tierras causaban preocupación al Imperio. La difusión de nuevas culturas a partir de las invasiones bárbaras fue una de las mayores preocupaciones del Imperio Romano, ya que, después de todo, se pretendía único, sin disonancias. Con el fin de resolver el problema se propuso inicialmente un acuerdo con algunos pueblos bárbaros: mientras se instalaban en las tierras del Imperio con su autorización, debían proporcionar la defensa de las fronteras. Por lo tanto, el gasto del Imperio Romano disminuiría notablemente.

Aunque la propuesta fue aceptada, los pueblos bárbaros seguían representando una amenaza para los romanos. Eso es porque, ya instalados en las tierras del Imperio, pasaron a planear tomar el poder, cada uno en su región.

Esta era una nueva forma de amenaza, que, sumada a la crisis económica, modificó el contexto del Imperio Romano. Innumerables fueron las invasiones bárbaras en esa época y cabe destacar las más contundentes: los vándalos ocuparon la región norte de África; los visigodos la Península Ibérica; los francos tomaron parte de la Galia y los anglosajones tomaron Bretaña. Esta toma de poder por parte de los pueblos bárbaros debilitó aún más el Imperio Romano.

Caída del Imperio Romano - Representación de posibles negociaciones romanas con los Visigodos
Caída del Imperio Romano – Representación de posibles negociaciones romanas con los Visigodos

División del Imperio Romano

A finales del siglo IV Teodosio, en 395, propuso la división del Imperio Romano en dos partes: el Imperio Romano de Occidente y el Imperio Romano de Oriente. El primero tenía su sede en Ravena, que luego sería transferida a Milán, y el segundo tenía su sede en Bizancio.

Durante las invasiones bárbaras lo que más ocasionó desestabilización fueron los saqueos a Roma. Roma ya había sido saqueada en otras ocasiones, y en su historia sería saqueada nuevamente tiempos más tarde. Sin embargo, tres saqueos marcaron este período de declive del Imperio Romano.

El primero de ellos fue hecho por los visigodos, en 410 D. C., acontecimiento que marca el inicio del proceso de caída y desintegración del Imperio Romano.

El segundo fue efectuado por los vándalos, y ocurrió en el año 455. Las fuentes del período indican que este fue el más violento de los saqueos. Pero fue el tercero, efectuado por los hérulos, en 476, que fue el golpe definitivo que puso fin al Imperio Romano de Occidente.

Fueron los hérulos los que invadieron, saquearon y derribaron a Rómulo Augusto, el último emperador Romano con esa formulación. Mientras que el Imperio de Occidente cayó, el Imperio Romano en el este se mantuvo fortalecido, durando hasta el año 1453.

Fin de la antigüedad y principios de la Edad Media

El año 476 es el hito del fin de lo que conocemos como Edad Antigua, dando inicio al período que solemos llamar Medieval, que estará marcado por la formación del Imperio Bizantino y la propagación del cristianismo.

Aunque estos hitos están presentes en la historiografía hasta nuestros días hay que destacar que ese modelo que establecer una línea del tiempo sucesoria de acontecimientos se basa en la experiencia europea y en su historiografía. Por lo tanto, al hablar de otras sociedades, ubicadas y basadas en diferentes partes del mundo, es difícil mantener los mismos marcos de referencia.

Aún así, según la historiografía, uno puede entender el año 476 como un año clave para comprender la caída del Imperio Romano de Occidente y el final de la antigüedad.

Por lo tanto, la caída del Imperio Romano de Occidente fue un proceso complejo y largo de declive del Imperio Romano, y no sucedió de la noche a la mañana, de repente. Ocurrió debido a diversos factores, cuando ya no fue posible mantener un imperio unificado, perdiendo fuerzas y territorio.

Estas ruinas han sobrevivido a la caída del Imperio Romano de Occidente
Estas ruinas han sobrevivido a la caída del Imperio Romano de Occidente. Imagen de enriquelopezgarre en Pixabay

Resumen de la caída del Imperio Romano

Hay varios factores que explican el declive del Imperio Romano, pudiendo destacarse la dificultad en mantener un ejército que costaba caro a las arcas imperiales; las pestes que asolaban a la población romana ocasionando en enfermedades y consecuentemente en un alto número de muertes; la crisis financiera que asoló no sólo la administración imperial como toda la población, teniendo en vista que para sustentar el Imperio en crisis los emperadores pasaban a cobrar más impuestos del pueblo; las reformas propuestas por los emperadores, especialmente por Diocleciano, que no produjeron los efectos deseados y generaron más inestabilidad; el surgimiento de una nueva religión y los intentos de combatirla, con persecuciones.

Aún así, aunque la parte occidental se desintegró, hay quienes sostienen que el Imperio Romano existió hasta el año 1453, cuando cayó el Imperio Bizantino, y la ciudad de Constantinopla fue tomada por los turcos otomanos.

Hay quienes defienden esta versión porque, sin embargo, este imperio continuó siendo reconocido como Imperio Romano, y ocupaba parte de un territorio que componía el Imperio Romano. Además, los hombres y mujeres que vivían allí también se reconocían a sí mismos como romanos. Pero no usaban el latín como lengua oficial.

Por último cabe destacar que el proceso que llevó a la caída del Imperio Romano de Occidente se inició con la crisis del siglo III y los sucesivos intentos de mantener un imperio tan vasto, con la mayor extensión de tierras del mundo antiguo, de forma unificada, estable y cohesiva. Las propuestas que siguieron por parte de sus emperadores no resolvieron las crisis, y el Imperio tuvo que lidiar con varias otras cuestiones, siendo las más contundentes las invasiones bárbaras y los saqueos a Roma, que finalmente llevaron a la desintegración del Imperio Romano de Occidente.

Razones de la caída del Imperio Romano

El Imperio Romano poseía gran territorio bajo su dominio, un gran ejercito, basta población y una economía fuerte. Sin embargo no pudo resistir las fuertes invasiones bárbaras, factor importante del colapso. De esta manera, muchos historiadores consideran como el inicio del fin del Impero el año 476 al ser destituido el último emperador de occidente, Rómulo Augusto. Pero existen acontecimientos anteriores a esta fecha que podrían indicar su declive mucho antes.

Una principal causa de su caída fue la división que el Imperio sufrió después de la muerte de Teodioso. Por esta razón, mucho del territorio occidental quedó desamparado del poder suficiente para evitar invasiones perjudiciales. Incluso, el retroceso de los emperadores ante la invasión de los godos a Italia en el 402, hizo ver que el Imperio perdía fuerza. Luego, en el año 410, el saqueo de Roma por parte de los bárbaros hizo que se perdiera la esperanza de que el Imperio resucitara.

Caída del Imperio Romano
Caída del Imperio Romano

Declive o transformación

Algunos estudiosos de la historia de Roma proponen que las invasiones bárbaras no fueron la razón de la caída del Imperio Romano de Occidente. De hecho, señalan que la economía de la cultura romana continuó, sobreviviendo a las invasiones. Una teoría reciente indica la transformación paulatina de las culturas de la edad antigua a la medieval.

En realidad, nuevos descubrimientos revelan que la cultura romana imperial perduró hasta el siglo IX. Por lo cual, si bien se había perdido el poder político y territorial en el Imperio de occidente, la cultura romana logró colarse en nuevos asentamientos, más allá del poder del imperio que decaía. Por esta razón, expertos creen que más que una extinción del imperio, hubo una transformación cultural.

Extinción – Caída del Imperio Bizantino

Mientras más descubrimientos se hagan, más datos tendremos sobre este suceso. Pero esto no quita el hecho de que le Imperio Romano fue una potencia que desapareció. Dejando a su paso vestigios de lo que fue y el poder que tenía.

Rómulo Augusto aparece como emperador del Imperio de Occidente en el año 475. Sin embargo, no tuvo el poder y la fuerza necesaria para salvar al Imperio. Así es como fue despojado del título de emperador por Odoarco, general bárbaro. Finalmente esto marcaría el final del Imperio Romano de Occidente. Mil años después, la otra mitad del Imperio Romano, el Imperio Bizantino, desaparecería al ser derrocado el último emperador a mano de los turcos en 1453.

Caída del Imperio Romano - Crecimiento del reinado Visigodo
Caída del Imperio Romano – Crecimiento del reinado Visigodo

En conclusión, la caída del Imperio Romano puede entenderse en dos mitades. La primera demuestra cómo el poder del Imperio en ese momento no pudo mantener el dominio sobre territorio muy lejano de Roma. La segunda sólo continúa el camino de la primera. Pero aun así, el legado del Imperio Romano es uno de los más valiosos para la humanidad y su caída no podrá eclipsar el gran poder e importancia que tuvo en su época de oro.

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  1. Mayerli hidalgo

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