Clases de ciudades

La Geografía Urbana, rama de la Geografía Humana, tiene por objeto el estudio de la ciudad y las clases de ciudades. Esta ha experimentado un crecimiento y evolución a lo largo de la historia, actualmente visible en el entramado de sus calles y edificios. La ciudad aparece formada por una yuxtaposición de planos correspondientes a épocas distintas, que han de tenerse en cuenta a la hora de realizar nuevas planificaciones. En ese sentido distinguimos clases de ciudades.

El crecimiento acelerado de las ciudades, que viene produciéndose desde la Revolución Industrial, ha concentrado progresivamente en ellas la población, determinando una gran complicación del espacio urbano. Este aparece dividido en zonas caracterizadas por usos diferentes del suelo.

Por otra parte, la ciudad establece con el territorio que la rodea una serie de relaciones complejas que ocasionan la aparición de redes urbanas en las que existe una jerarquía de núcleos, cada uno de los cuales tienen un área de influencia distinta.

geografía urbana

¿Qué es la ciudad?

La definición de ciudad o núcleo urbano suele darse casi siempre en contraposición al espacio rural. Para establecer los límites entre uno y otro pueden utilizarse distintos criterios:

Criterios cuantitativos.

Estos criterios definen la ciudad, desde el punto de vista de su número de habitantes. Así, a partir de un determinado límite de población -distinto para cada país- puede hablarse de ciudad. Tomando como base este criterio existen grandes contrastes entre ciudades, ya que algunas agrupan a varios millones de habitantes y otras a unos pocos cientos o algunos miles. Además, en determinados casos -por ejemplo, núcleos con una gran aglomeración de población- mantienen un carácter rural, mientras que otro s-de mucho menor tamaño y reducido número de habitantes- son claramente urbanos. Por ello los criterios cuantitativos se complementan con los cualitativos.

Criterios cualitativos.

– Las actividades que realizan los habitantes de las ciudades en contraposición a los de las áreas rurales. Estos últimos están dedicados principalmente a la agricultura y ganadería, mientras que la población urbana centra su actividad en los sector secundario y terciario, industria y servicios. (Actualmente este criterio es el que se considera más importante para distinguir ambos espacios.)

– Otras veces se establece la morfología urbana como base de diferenciación entre la ciudad y el campo, o se alude a las funciones urbanas como criterio diferenciador.

Evolución histórica de la ciudad y clases de ciudades

Los primeros asentamientos urbanos se localizan en focos de civilización neolítica, entre los que destacan: Mesopotamia y Egipto en torno al IV milenio a.C., y el valle del Indo, en el III milenio a.C.

No se sabe mucho sobre las características de estas primeras ciudades, pero parece que todas ellas surgieron teniendo como base alimenticia determinados cultivos agrícolas, principalmente los cereales. Los planos que se conocen muestran una organización en cuadrícula, más o menos regular, con calles que se cruzan formando ángulo recto. Algunas de ellas están rodeadas de murallas, lo que hace pensar que nacieron asociadas a una necesidad de defensa. Junto a ellas se localizan tierras cultivables, necesarias para la alimentación de su población.

Clases de ciudades en el mundo clásico

En Grecia las ciudades de los siglos VII y VI a. C. se caracterizan por una adaptación al terreno, presentando una distribución anárquica que refleja la falta de una planificación previa. En ellas pueden distinguirse dos zonas: la acrópolis y el ágora. La acrópolis estaba situada generalmente sobre un promontorio elevado y en ella se localizaban los templos y tenían lugar las fiestas religiosas.

El ágora era la ciudad propiamente dicha, y en ella se desarrollaba la vida.

Al parecer estaban rodeadas de murallas y la subsistencia de sus habitantes se basaba en la agricultura.

La planificación de las ciudades griegas comenzó en el siglo V con el llamado trazado hipodámico, consistente en un plano en cuadrícula con calles que se cortan formando ángulos rectos. Este trazado será el más característico de las ciudades fundadas durante la expansión griega de la época helenística.

La ciudad romana estuvo concebida desde el principio de una manera ordenada. Muchas ciudades tuvieron su origen en campamentos militares y el trazado de sus calles muestra la misma organización que éstos. Se parte de dos calles denominadas Cardo y Decumanus que se cruzan perpendicularmente en un punto en el que se sitúa el foro (centro de la vida pública), colocándose a los lados manzanas de casas iguales.

Dada la gran extensión del Imperio Romano, las ciudades tuvieron un papel básico como focos de romanización, de comercio y de administración económica.

La ciudad medieval

Con la desaparición del Imperio Romano de occidente la vida urbana retrocede, quedando muchas ciudades prácticamente vacias.

A partir del siglo X comienza un renacer de la ciudad ligado a actividades comerciales y artesanas, se pueblan ciudades anteriores y aparecen otras nuevas.

La mayor parte de las ciudades medievales surgen sin una planificación previa y crecen de manera espontánea y desordenada a partir de un núcleo central donde se sitúan los principales edificios. Generalmente están fortificadas por murallas.

La ciudad islámica también aparece en este momento en Europa como consecuencia de las invasiones árabes. Es una ciudad no planificada, de casas apretadas y calles sinuosas.

La ciudad en el renacimiento

El Renacimiento supuso la aportación al urbanismo de planos de ciudades ideales que en pocos casos se llevaron a la práctica. Este tipo de ciudades suelen adoptar una forma estrellada, normalmente rodeadas de murallas con torres defensivas. En su interior las calles principales se disponen radialmente al centro o se establece un plano en cuadrícula.

esquema ciudad del Renacimiento

Durante el renacimiento las propuestas urbanas solían adoptar una forma estrellada, disponiéndose la calles radialmente.

En la práctica se hacen algunas remodelaciones en las ciudades como son la creación de calles anchas y rectilíneas que facilitan la circulación y crean perspectivas visuales. Aparecen también plazas rodeadas de edificios con fachadas uniformes que contribuyen a dar una unidad al conjunto.

En España y en Hispanoamérica se crean plazas mayores concebidas como centro de la ciudad y lugar de reunión de la población urbana, rodeadas de edificios que forman un conjunto uniforme. En el urbanismo hispanoamericano predominan los planos en cuadrícula a partir de esta plaza mayor.

La ciudad en el barroco

El urbanismo barroco se caracteriza por dar a la ciudad un tratamiento panorámico mediante el empleo de la perspectiva. Para ello se crean grandes avenidas, con construcciones de fachadas uniformes que desembocan en algún monumento, palacio, iglesia o escultura que se pretende resaltar.

Características del urbanismo barroco son los denominados tridentes, formados por tres avenidas radiales que convergen en una plaza con la estatua o incluso el palacio del monarca (exaltación de la monarquía
absoluta).

La ciudad industrial

A mediados del siglo XIX comienza en Europa occidental la Revolución Industrial, que atraerá hacia las ciudades, donde se localiza la industria, gran cantidad de población. Esto ocasiona un aumento de su extensión y la aparición de barriadas carentes de las necesarias infraestructuras, donde la mano de obra obrera vive hacinada en ínfimas condiciones sanitarias e higiénicas.

Las clases sociales económicamente más fuertes alejan su vivienda del centro de la ciudad, surgiendo entonces los barrios residenciales para la clase media y alta, separados de los anteriores.

Para solucionar los problemas generados por la industria -contaminación, malas condiciones de vida, crecimiento acelerado de las ciudades, etc.- nace el reformismo utópico. Este reformisno pretende evitar las grandes aglomeraciones urbanas sustituyéndolas por pequeños núcleos en los que se localizarían determinadas industrias, y donde un reducido número de trabajadores, vivirían en condiciones iguales y dignas. (Las ideas de estos reformistas se llevaron a la práctica en casos aislados.)

La ciudad jardín

La ciudad jardín de Howard recoge algunas propuestas de los reformadores utópicos.

En ella se pretende unir la ciudad y el campo, proponiendo la creación de una ciudad central de tamaño medio y rodeándola de un anillo de ciudades de tamaño inferior a ella, unidas con la primera por medio de grandes avenidas o del ferrocarril. Entre unas y otras se localizarían amplios espacios verdes. El tipo de vivienda seria de escasa altura y con jardín propio.

Este proyecto se llevó a la práctica totalmente en algunos casos, en otros sus ideas fueron aceptadas parcialmente y utilizadas para construir barrios dentro de una ciudad o para evitar el crecimiento de determinados núcleos urbanos.

La ciudad lineal

Es un tipo de ciudad jardín debido al arquitecto Arturo Soria. Está basada en la idea de una gran calle central que absorbería el transporte permitiendo una rápida comunicación principalmente mediante el
ferrocarril.

esquema de una ciudad lineal

La forma urbanística conocida como lineal se apoya en la construcción de una larga calle en la que se concentrarían los servicios públicos. los comercios y los centros de ocio.

En las estaciones de parada de los medios de transporte se establecerían comercios, servicios públicos, lugares de ocio, etc. A los lados de esta calle se planeaba construir viviendas unifami iares modestas, de poca altura y con jardín propio.

En Madrid, Arturo Soria realizó un proyecto de ciudad lineal que circundaría la ciudad. De él sólo se llevó a cabo un pequeño tramo en el noroeste de la capital, actualmente muy transformado. Su propuesta fue recogida por otros urbanistas como un método de crecimiento y descongestión de los grandes núcleos urbanos.

La ciudad actual

Las ciudades, tanto del mundo desarrollado como subdesarrollado, experimentan en la actualidad un crecimiento acelerado, que ha sido posible gracias a los transportes. Los focos industriales ya no se localizan normalmente en ellas. sino en la periferia junto a las vías de comunicación, debido a la necesidad de evitar la contaminación que provocan y a un inferior coste del suelo en estas zonas. El centro de la ciudad experimenta un proceso de terciarización; en él los elevados precios del suelo y la especulación determinan la existencia de un crecimiento en altura de los edificios.

Por otra parte la expansión de las ciudades provoca la incorporación a ellas del espacio circundante, tanto zonas rurales como pequeños núcleos urbanos, en los que localiza su vivienda parte de la población que trabaja en la ciudad o donde se sitúan industrias o servicios que generan empleo para sus habitantes o parados que viven en el núcleo principal.

esquema de ciudad actual

Varios modelos urbanísticos sobre la distribución del suelo. A) Modelo concéntrico. Los distintos usos del suelo se hallan distribuidos en forma de anillos concéntricos. B) Modelo sectorial: En este caso cada sector crece hacia afuera, pero siguiendo el eje radial de comunicación. C) Modelo con diversos núcleos: Cada sector crece a partir de un núcleo primitivo.

Surge así una urbanización casi continua, extendida en un amplio espacio donde los límites entre la ciudad y el campo no aparecen definidos con claridad. Este tipo de urbanización se conoce con el nombre de región metropolitana.

Cuando se unen varias regiones metropolitanas con sus respectivas ciudades, dando lugar a enormes extensiones urbanizadas, hacen su aparición las megalópolis.

Teorías sobre los usos del suelo

Dentro de la ciudad actual tienden a distinguirse zonas o sectores diferenciados entre sí porque representan usos del suelo distintos. Así, las zonas residenciales de las diversas clases sociales, la industria, el comercio, los establecimientos bancarios,etcétera, se localizan en lugares diferentes de la ciudad, en función de su capacidad económica o de su necesidad de accesibilidad al centro de la ciudad.

Para tratar de explicar sintéticamente cómo se distribuyen estos usos del suelo en la ciudad se han realizado los siguientes modelos o teorías:

Modelo concéntrico
El modelo concéntrico fue realizado por Burgess. En él los distintos usos del suelo se distribuyen en forma de anillos concéntricos, localizándose en los anillos centrales, aquellos usos más necesitados de accesibilidad. Desde el centro hacia afuera se distinguen las siguientes zonas:
– El centro de la ciudad (CBD). En él se localizan los principales establecimientos bancarios, comerciales, centros administrativos y en él confluyen las redes de transportes públicos de la ciudad.
– Rodeando el centro se sitúa un anillo en el que se mezclan algunas industrias con una zona residencial de clases sociales bajas y emigrantes. La edificación es antigua y bastante degradada.
– El siguiente anillo está constituido por una zona residencial obrera, cuyos habitantes trabajan en las industrias localizadas en el anterior anillo, beneficiándose con esta posición de una fácil accesibilidad a ellas y al centro, minimizando los gastos de transporte.
– A continuación se sitúa un área residencial de la clase media.
– Rodeándola o mezclada con la anterior se situaría la residencia de las clases altas, constituida por bloques de edificios o por viviendas unifamiliares.
– A continuación un área de edificación discontinua constituida por las ciudades-dormitorio y los núcleos satélites, donde vive población que se desplaza diariamente a la ciudad por razones de trabajo. Esta disposición concéntrica de los usos del suelo puede verse modificada apareciendo otra localización de las áreas distinta.

Modelo sectorial
El modelo sectorial ha sido propuesto por Hoyt. En él se concede un papel preponderante a las vías de comunicación en la expansión de la ciudad y en la disposición que adoptan los distin tos sectores o zonas.

El CBD aparece en el centro. Aquellos usos del suelo más necesitados de accesibilidad se localizan junto a las principales vías de comunicación, mientras que otros que no precisan tanto de ella se irán situando en las restantes zonas.

Cada sector de usos del suelo experimenta un crecimiento hacia afuera. siguiendo un eje radial de comunicación por lo que no forma un círculo, sino que mantendrá su posición primitiva.

Modelo de diversos núcleos
Ha sido realizado por Harris y Ullman. Según esta teoria cada sector de usos del suelo crece a partir de un núcleo primitivo. Estos núcleos deben su posición a causas diversas: razones históricas, necesidad de accesibilidad, capacidad económica para pagar un determinado precio del suelo, tendencia de ciertos usos a localizarse juntos o separados según resulten beneficiados o perjudicados de su proximidad.

La ciudad en la región

La ciudad establece con el espacio que la rodea una serie de relaciones:
– La ciudad recibe de este espacio parte de los productos alimenticios que se consumen en ella.
– Entre la ciudad y el espacio donde se enclava se establecen movimientos de población en ambos sentidos: la ciudad atrae a la población del campo (éxodo rural). En la periferia de las ciudades localizan su vivienda personas que se desplazan diariamente a la ciudad para trabajar y a la inversa. Parte de la población ciudadana realiza desplazamientos semanales a segundas residencias que se sitúan en zonas próximas al núcleo urbano.

Además, la ciudad ofrece al espacio que la rodea una serie de bienes y servicios -administrativos, sanitarios, culturales, judiciales, de negocios, etc.-, ya que los grandes centros hospitales, comercios especializados, universidades, institutos, juzgados, compañías de negocios, talleres, lugares de ocio, etc.–, se localizan en las ciudades.

Aparece así el concepto de región funcional, que comprendería la ciudad y el espacio rural o urbano relacionado con ella por los distintos motivos antes enunciados.

Dentro de cada región funcional existen núcleos urbanos, de distintos tamaños cada uno, de los cuales ofrece mayor o menor cantidad de bienes y servicios al espacio que le rodea.

Las ciudades mayores ofertan bienes y servicios más especializados que las de menor tamaño; por tanto, el espacio al que sirven, también denominado área de influencia, es mucho mayor.

La teoría de los lugares centrales

Se debe al geógrafo alemán Christaller que intenta explicar mediante ella cómo se distribuyen en el espacio las ciudades, dependiendo de la especialización de los servicios que prestan.

Parte del supuesto de un territorio llano con una población y vías de comunicación distribuidas de una manera equilibrada.

Según esta teoría las ciudades con servicios menos especializados se distribuirían uniformemente en el espacio y en torno a cada una de ellas se situaría. rodeándola en forma de círculo, su área de influencia.

Como esta disposición dejaba espacios sin cubrir entre círculos contiguos, que no quedaban incluidos dentro de ningún área de influencia, se realizó una modificación en la que los círculos se sitúan en posición secante unos respecto a otros. Ello produce la aparición de áreas de influencia que son comunes a dos núcleos urbanos distintos. Para evitar esto se procedió a dividir éstos por la mitad: cada área de influencia adopta en torno a un núcleo urbano una forma hexagonal.

A esta retícula hexagonal habría que superponer otra, cuyos núcleos urbanos, también distribuidos uniformemente en el espacio, abastecerían de bienes y servicios a seis de estas ciudades de menor especialización y tendrían, por tanto, cada uno de ellos un área de influencia mucho mayor.

Y así sucesivamente, de tal manera que los núcleos más especializados sean progresivamente inferiores en número.

Esta teoría implica. pues, una jerarquía de unos núcleos sobre otros. De unas clases de ciudades sobre otras.