Alternativas a los pesticidas para el control de plagas

Actualmente ya es posible controlar las plagas agrícolas, sin tener que recurrir exclusivamente al uso de plaguicidas, existen ya ejemplos de estas buenas prácticas en varios países, entre los cuales destaca Holanda, donde cerca del 90% de los vegetales producidos son el resultado de un control biológico.

Este tipo de control se basa esencialmente en el mantenimiento del equilibrio ecológico, lo que permite una excelente producción de cultivos y previene la aparición de nuevas enfermedades. Además, es económicamente rentable y de fácil aplicación.

De este modo, estudiemos cuatro tipos de métodos que constituyen alternativas al uso de plaguicidas que utilizan estas técnicas en su día a día..

1. Modificación de las prácticas de cultivo

La modificación de las prácticas de cultivo es un conjunto de medidas que se aplican a la forma de plantación de los cultivos con el fin de evitar que sean atacadas por plagas. En el cuadro 1 se encuentran algunas de estas medidas.

Proceder a la rotación anual de cultivos, cambiando en un mismo campo agrícola los cultivos ahí plantado, de modo que se van a establecer ciclos, que se van repitiendo.

Recurrir a la policultivo en detrimento del monocultivo: el aumento de la diversidad lleva a la creación de varios hábitats para los depredadores, lo que reduce la necesidad de pesticidas, y reduce las pérdidas en caso de producirse un ataque de plaga.

Cultivar en zonas donde las plagas de las plantas sean inexistentes.

Ajustar el período de cultivo teniendo en cuenta el ciclo de vida de las plagas

Quemar los residuos de la anterior agricultura, lo que le permite eliminar malas hierbas u otras plagas.

Cambiar el lugar donde se realiza el cultivo, diversificando con setos de plantación o corta vientos que previenen la erosión de los suelos y permiten parto de aves y otros depredadores de insectos.

La siembra de cultivos marginales para atraer a las plagas fuera del cultivo principal.

2. Control Biológico

Entre las diversas técnicas de control biológico de plagas destacan dos: la introducción de depredadores naturales (A) y la esterilización de los insectos (B).

La Introducción de depredadores naturales

Este tipo de control consiste en la introducción de enemigos naturales (depredadores, parásitos, bacterias, virus) que eliminen o reduzcan en una población animal o vegetal que constituye una plaga.

La introducción de enemigos naturales ha tenido el auge de su desarrollo en la década de los 70 del siglo XX, con empresas a vender varias especies de moscas que actuaban como depredadores. Posteriormente se han descubierto especies más eficientes en este tipo de control biológico como es el caso de las avispas (Cotesia flavipes) que depositan sus huevos en varias larvas, parasitando, lo que se traduce posteriormente en la muerte de la larva. Otro ejemplo es el caso de las mariquitas se alimentan de pulgones. También la bacteria Bacillus thuringiensis es muy utilizada, ya que elimina las larvas de mariposa, siendo, sin embargo, inofensiva para los mamíferos.

Este tipo de práctica, además de no ser muy caro, actúa sólo sobre la plaga, ya que presenta preferencias específicas.

Esterilización de insectos

Esta práctica, desarrollada recientemente, consiste en la esterilización de los insectos machos de la plaga, en el laboratorio, mediante la aplicación de radiaciones. Una vez colocados en las zonas afectadas, los machos estériles se aparean con las hembras salvajes, dejando de originar descendientes. La esterilización de los machos va a impedir, así, la reproducción de la especie y, en consecuencia, su eliminación o reducción, en aquella zona. De hecho, la especie en cuestión es responsable de su propia eliminación parcial.

La aplicación de esta técnica permite una reducción de aproximadamente el 90% de la población de plagas en la primera generación, sin embargo es un proceso largo y costoso, siendo necesario una acción continua para mantener los resultados.

Se puede pasar del control químico al biológico en agricultura

Se puede pasar del control químico al biológico en agricultura

3. La ingeniería genética

Otra forma de controlar las plagas es recurriendo al control genético.

Actualmente, con la función de cruces selectivos y técnicas de ingeniería genética, es posible transferir genes de ciertas especies a otras, permitiendo obtener organismos más resistentes a las plagas y los plaguicidas.

Algunas variedades de la papa y el maíz, que se encuentran genéticamente modificadas, son capaces de producir una toxina insecticida producida originalmente por la bacteria Bacillus thuringiensis. Cuando el gen Bt es descargado en las plantas, las células de estas comienzan a producir la toxina, lo que las hace resistentes a las orugas, que mueren al alimentarse de la planta.

4. Uso de hormonas

La aplicación de hormonas puede ser otra de las formas de combatir las plagas

Algunas especies tienen ciclos reproductores regulados por hormonas, lo que permite al Hombre tener un control de los ciclos, y como consecuencia de la especie. Por ejemplo, en el caso de los insectos, el crecimiento, el desarrollo y la reproducción son dependientes de la presencia de hormonas juveniles y las hormonas de la muda en las diferentes fases del ciclo de vida. La aplicación de reguladores de crecimiento (juveniles o de muda) o inhibidores de la postura de huevos sintéticos, en determinados períodos de su ciclo de vida, puede cambiarlo e impedir el desarrollo normal del ser. .

La utilización de hormonas, con base en el ciclo de vida de la plaga es muchas veces aplicada a través de la utilización de recipientes saturados de hormonas, que se encuentran dispersos en los lugares infestados cambiando el ciclo de vida de la plaga.

Esta técnica, además de la dificultad en la producción de hormonas y de los elevados costos que de allí proceden, se revela:

  • Poco práctica, ya que es necesario tener algunos conocimientos sobre el ciclo de vida del organismo que se desea eliminar con el fin de determinar el período óptimo para la aplicación de la técnica;
  • Especificidad reducida – Gran probabilidad de afectar a otras especies, incluyendo a los mismos depredadores;
  • Resultados a largo plazo.

Uso de Feromonas

Otra forma de controlar las plagas utilizando hormonas es a través de la aplicación de feromonas.

Las feromonas son colocadas en difusores que las liberan lentamente y su uso puede ser hecha de dos formas, o se usan feromonas de la especie en cuestión, atrayendo a los organismos de trampas, donde éstos acaban por morir, o se utilizan feromonas de una especie predadora de modo a eliminar la plaga del local.

A pesar de que esta técnica sea totalmente inocua para los demás seres vivos, siendo que los alimentos no presentan ningún vestigio de su uso, y de respetar el equilibrio ecológico, tiene algunos obstáculos que afectan, principalmente, con la obtención de la hormona ideal que debe ser producido sintéticamente.

Mas informacion sobre este tema

  • Deja tu comentario

    • Responsable: Octavio Ortega Esteban
    • Fin del tratamiento: Controlar el spam, gestión de comentarios
    • Legitimación: Tu consentimiento
    • Comunicación de datos: No se comunicarán los datos a terceros salvo por obligación legal
    • Derechos: Acceso, rectificación, portabilidad, olvido.
    • Contacto: Octavio[arroba]kerchak.com
    • Información adicional: Más información en nuestra política de privacidad