7 cosas que no sabías sobre el sexo en la Prehistoria

¿Como era el sexo en la prehistoria? ¿Es posible saber sobre cómo era “el tema” en aquella época, aunque no haya indicios de registros humanos del período? Algunos investigadores utilizan diferentes métodos basados en hallazgos arqueológicos para llegar a alguna conclusión sobre como era el sexo en la Prehistoria.

Diversos estudios científicos han examinado fósiles humanos, datos genéticos, e incluso el comportamiento de los primates que conocemos hoy en día para llegar a indicios de cómo eran los hábitos sexuales de miles de años atrás. Existen algunas teorías de que las cosas iban mucho más allá de los comportamientos salvajes.

En este artículo os presentamos algunos de los hechos más llamativos que los arqueólogos han logrado descubrir, o al menos suponer, sobre el sexo de los hombres de las cavernas.

1. Las Mujeres de la Prehistoria eran promiscuas

Promiscuidad femenina en la Prehistoria

Promiscuidad femenina en la Prehistoria

De acuerdo con Christopher Ryan y Cadical Jethá, la noción de propiedad en el sexo sólo surgió con el desarrollo de la agricultura, cuando los hombres comenzaron a preocuparse por dejar la tierra y los animales para sus hijos biológicos. Antes de eso, el sexo no tenía muchas reglas y las mujeres estaban programadas para tener múltiples parejas. Esto porque tenían una habilidad natural de tener orgasmos múltiples, pero también porque tener varias parejas aumentaba la probabilidad de producir descendientes. En lugar de la teoría popular de que los hombres agredán a las mujeres con palos para poder tener sexo, es probable que ellos estuvieran esperando su turno para poder tener relaciones sexuales, mientras las mujeres hacían turnos de parejas.

2. Los hombres de la prehistoria tenían relaciones sexuales con animales

Un libro publicado por Anthony L. Podberscek y Andrea M Beetz cita una serie de estudios que señalan referencias al sexo con animales en las artes encontradas en yacimientos prehistóricos. Uno de ellos señala que “no hay duda de que nuestros antepasados prehistóricos gustaban de frecuentes y placenteras relaciones con animales”. Indicios de este tipo de actividades se han encontrado en los descubrimientos arqueológicos que representaban, entre otros, a hombres introduciendo el pene en burros.

Hombres y animales en la Prehistoria

Hombres y animales en la Prehistoria

3. Algunas estatuas podían ser una forma de pornografía

Hay mucho debate entre los historiadores acerca de las llamadas figuras de Venus y su propósito. Algunos apuntan a que las imágenes fueron utilizadas para rituales espirituales, pero hay una corriente que defiende que las estatuas tenían una función porno. Las corrientes que defienden las imágenes como una especie de pornografía primitiva defienden que las estatuas de busto grande era una expresión de lujuria salvaje.

Venus de Willendorf

Venus de Willendorf

4. Los juguetes sexuales eran comunes en la Prehistoria

Hace 30 mil años, aunque los prehistóricos no disponían de tiendas eróticas o sex shops donde conocer las últimas novedades sobre vibradores, comprar consoladores u otros tipos de juguetes sexuales, los primeros seres humanos ya usaban sus habilidades para confeccionar objetos con los que darse a sí mismos placer sexual. La ciencia no puede decir con total certeza que los objetos fálicos encontrados en sitios arqueológicos fueron utilizados para masturbación, pero el arqueólogo Timothy Taylor defiende que considerando “el tamaño, la forma y – en algunos casos – el simbolismo explícito, sería ingenuo huir de la interpretación más obvia y directa”.

Consoladores prehistóricos

Consoladores prehistóricos

5. Homo Sapiens tuvieron sexo con los Neandertales

Los humanos modernos – de nombre científico de Homo Sapiens – mantuvieron relaciones sexuales con varias otras especies de homínidos, como los neandertales. De acuerdo con una publicación de 2011 publicado en la revista Nature, “análisis compararon la secuencia del genoma neandertal con el homo sapiens moderno y demostraron que el cruce entre las especies sucedió en Europa por alrededor de 80 y 30 mil años atrás”. Algunos estudios más recientes sugieren que la reproducción, sin embargo, sólo es posible cuando los machos neandertales y hembras humanas se reaccionaban, pero no en los casos contrarios.

Homo sapiens y neandertales

Homo sapiens y neandertales

6. Artes prehistóricas muestra masturbación de los dos sexos

Hay una figura del neolítico que el arqueólogo Timothy Taylor dice que es la representación de la masturbación femenina, aunque algunos expertos defienden que la figura representa el parto y la gestación. “Las sociedades tradicionales, en general, calculan la duración del embarazo por meses, lo que generalmente puede durar hasta diez y no nueve meses. Además, el vientre de la figura está sólo ligeramente hinchada y su postura sólo puede ser vista como de parto para una sociedad que conoce el nacimiento en los hospitales”, afirma el arqueólogo. La masturbación masculina, por otro lado, es vista con claridad en varias representaciones, y es, incluso, un tema central en los mitos creacionistas del pasado.

Arte prehistórico

Arte prehistórico

7. El control de la natalidad era brutal, pero necesario

A pesar de tener una promiscuidad relativa, como vimos al principio del post, los hombres de las cavernas todavía necesitaban una forma de limitar la fertilidad, para evitar un crecimiento de la población por encima de la capacidad de producción de alimentos o capaz de interrumpir los viajes en grupo. Para evitar la multiplicación rápida, agentes orgánicos eran utilizados para provocar el aborto o infanticidio, manteniendo los niveles poblacionales estables durante siglos.

Control de natalidad en la Prehistoria

Control de natalidad en la Prehistoria

Un comentario

  1. chifus

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