Relaciones entre el individuo y el medio

Se pueden distinguir tres tipos fundamentales de medios biológicos: los de agua dulce, los marinos y los terrestres.

primera imagen obtenida por el Envisat

Una fotografía histórica: la primera imagen (en la costa atlántica de África Occidental) transmitido por el Envisat en 2002. © ESA

Los medios de agua dulce

Incluyen los lagos, estanques, pantanos y ríos. Los factores limitantes son: la temperatura (variaciones pequeñas y cambios lentos), la transparencia (los materiales en suspensión reducen la penetración de la luz), la corriente (importante sobre todo en los ríos), la concentración de gases respiratorios (oxígeno y dióxido de carbono) y la concentración de sales (fundamentalmente fosfatos y nitratos).

En el medio acuático los organismos productores son las plantas verdes y los microorganismos quimiosintéticos; los principales consumidores son moluscos, insectos acuáticos, crustáceos y peces; los principales desintegradores son las bacterias y hongos acuáticos.

Todos estos organismos pueden clasificarse también según su modo de vida en:
- Bentos: Organismos fijados al fondo o que permanecen o viven en el.
- Perifiton: Organismos fijados a tallos y hojas de plantas enraizadas o que se adhieren a ellos o a otras superficies.
- Plancton: Organismos flotantes cuyos movimientos dependen más o menos de las corrientes.
- Necton: Organismos flotantes capaces de moverse a voluntad.
- Neuston: Organismos que permanecen o nadan en la superficie.

Otra posible clasificación de los organismos es con relación a la región que ocupan:
- Zona litoral: Región de agua somera en que la luz llega hasta el fondo.
- Zona limnética: Región de agua abierta hasta la profundidad en que la fotosíntesis compense la respiración. Esta zona y la anterior pueden reunirse bajo la denominación de zona eufótica.
- Zona profunda: Región del fondo que queda más allá del nivel de penetración eficaz de la luz.

El medio marino

Las principales características que condicionan al medio marino son: la enorme superficie que ocupa dentro del planeta, su profundidad, continuidad entre unos mares y otros, su circulación continua, el movimiento producido por oleajes y mareas, su salinidad, la baja concentración de elementos nutritivos y la renovación y alteración que sufren los fondos.

Los organismos productores son, sobre todo, las algas; en el grupo de los consumidores están todos los organismos que constituyen el zooplancton, los que viven fijos o relativamente inactivos, los peces, crustáceos, tortugas, mamíferos y aves acuáticas marinas; los desintegradores son las bacterias.

En cuanto a la clasificación de las regiones marinas, también aquí se emplean los términos de plancton, necton y neuston que se pueden reunir bajo la denominación general de zona pelágica (conjunto de la vida en alta mar). En la plataforma continental se distingue una zona nerítica de aguas someras y una zona de ma rea intermedia. La región de alta mar, fuera de la plataforma continental, es la oceánica; las profundidades se denominan región abisal. Con el nombre de región batial se denominan la pendiente y la ascensión continental.

El medio terrestre

Las comunidades y ecosistemas terrestres están condicionados por los siguientes factores: escasa humedad que crea constantes problemas de deshidratación, variaciones bruscas de temperatura, contenido más o menos constante de oxígeno y dióxido de carbono, la existencia de un suelo sobre el que apoyarse, la presencia de barreras geográficas y el hecho de que el suelo sea una fuente de elementos nutritivos.

La clasificación de los componentes vivos en el medio terrestre es muy difícil, ya que existe una enorme variedad. Los organismos productores son todos los que constituyen la vegetación; los consumidores abarcan desde pequeños insectos hasta grandes mamíferos, y los descomponedores son bacterias, hongos, protozoos y otros pequeños animales.

Los principales biomas terrestres son la tundra, la taiga, el bosque templado caducifolio, el bosque mediterráneo, la pradera y la estepa, el desierto, la sabana y la selva. Las principales características de todos ellos se estudiarán en la parte dedicada a botánica.

Comportamiento animal

La ciencia que se ocupa del estudio del comportamiento y de las costumbres animales se conoce con el nombre de Etología.

La conducta particular que adopta un organismo tiene como fin asegurar la supervivencia de aquél. Esta conducta puede considerarse formada por los siguientes componentes, que varían en importancia de unos organismos a otros:
* Tropismos: son movimientos u orientaciones dirigidas, que tienen lugar en ausencia de sistemas nerviosos. Se observan en las plantas.
* Taxis: movimientos producidos como respuesta a un estímulo. Se observan muy frecuentemente en los animales inferiores.
* Reflejos: movimientos de determinados órganos o partes del cuerpo producidos como respuesta a un estímulo. En un principio se pensó que los reflejos únicamente se producían en los animales superiores, pero en la actualidad parece ser que también se presentan en los gusanos y protozoos.
* Instintos: son sucesiones codificadas de un patrón de conducta estereotipado. Son muy importantes en insectos y vertebrados inferiores.
* Aprendizaje y razonamiento: las dos actividades aumentan en proporción directa al agrandamiento del cerebro y, sobre todo, de la corteza cerebral. El razonamiento parece ser patrimonio exclusivo de los primates superiores y del hombre.

Los relojes biológicos

Con esta denominación se conoce al mecanismo fisiológico que presentan los organismos para medir el tiempo. Este reloj biológico enlaza los ritmos del ambiente con los fisiológicos del organismo y permite a éste anticipar las periodicidades diarias, estaciones, o en materia de luz, temperatura, etc.

Una manifestación típica del reloj biológico es la capacidad que presentan los organismos para repetir una serie de funciones a intervalos de aproximadamente veinticuatro horas.

Los ritmos fundamentales que presenta la naturaleza y a los cuales se acoplan los organismos gracias al reloj biológico son los siguientes:

* Ritmos diarios
- Nictenerales: son los hechos biológicos que tienen lugar de acuerdo con la sucesión día-noche. Así, una gran parte de los organismos terrestres permanecen en estado de vigilia durante el día, mientras que por la noche reposan.
- Circadales, circadianos o diel: son las funciones que se refieren a períodos de veinticuatro horas. Así, el murciélago se activa a la llegada del crepúsculo y esta actividad no tiene nada que ver con las variaciones en la intensidad de la luz, ni con el alimento.

* Ritmos mensuales
- Lunar: existe una cierta relación entre la actividad biológica y el ritmo lunar, aunque todavía no se ha podido llegar a conocer en profundidad. El desove de algunos peces y el comienzo del ciclo reproductor en ciertos poliquetos marinos parecen estar regidos por la actividad lunar.

* Ritmos anuales
- Estacionales: están provocados por el tránsito de las estaciones, es decir, por la variación del período de luz a lo largo del año. Ejemplos típicos de ciclos estacionales son la reproducción, las migraciones, los cambios de plumaje y de pelaje en los animales, etc. Hay que señalar que en las regiones intertropicales, debi do a la uniformidad del clima durante todo el año, no se manifiestan los ritmos estacionales.