Reinado de los Reyes Católicos

En el reino de Aragón la monarquía no podía hacer frente a la nobleza ni someter al campesinado catalán, al tiempo que el comercio barcelonés comienza a declinar. Ante esta situación el rey Juan II, cercado por los problemas y teniendo que ceder el Rosellón y la Cerdaña a Luis XI de Francia, se vio obligado a concertar el matrimonio de su hijo Fernando con Isabel de Castilla.

Mientras, Castilla, frente a una nobleza robustecida por las frecuentes cesiones y mercedes reales, busca el apoyo de Portugal mediante el matrimonio de Juana, apodada la Beltraneja, hija legítima de Enrique IV, con Alfonso de Portugal, hecho por el que algunas casas nobiliarias proceden a destituir simbólicamente al rey en la Farsa de Avila de 1465. Sin embargo, Enrique IV venció a nobleza en Olmedo en 1467.

La muerte del infante don Alfonso hace que la nobleza vuelva los ojos a Isabel, hermana del rey castellano, que dirije una sublevación contra la Beltraneja, obligando a don Enrique a firmar el tratado de los Toros de Guisando, por el que se reconocían sus derechos sucesorios frente a los de Juana.

En 1469 se celebra el matrimonio de Isabel y Fernando. Este hecho es rechazado por Enrique IV, quien, considerando violado el Tratamiento de los Toros de Guisando, vuelve a nombrar hered era a su hija Juana en 1470. La nobleza se divide en dos bandos. En esta situación muere Enrique IV en 1474, estallando la guerra civil entre los partidarios de la alianza con Aragón y los defensores de los derechos de Juana, que a su vez estaba opoyada por Portugal.

El conflicto se resuelve con la victoria castellana en Toro, en 1476, quedando consolidada la posición de Isabel. El tratado de Alcaçobaça en 1479 liquidó los asuntos pendientes entre Castilla y Portugal. Ese mismo año, tras la muerte de Juan II, Fernando II ocupa el trono de Aragón, consiguiéndose la unión dinástica entre ambos reinos.

Diferencias entre Castilla y Aragón

La unión dinástica bajo la casa de los Austrias afectó a unos reinos de características bien distintas. Mientras el reino castellano-leonés poseía una demografía en alza, con una población próxima a los cinco millones de habitantes, con grandes recursos económicos, basados en el comercio lanero, Aragón, presa de las sangrías demográficas de la peste negra, arrastraba además el declive del comercio catalán, junto a la salida de casi un millón de musulmanes y judíos. Aragón esperaba de la fuerza de Castilla recuperar el control de Italia y del Mediterráneo.

La unidad de España es una unión de coronas, no de pueblos ni de instituciones. La diferencia respecto al período anterior es la desaparición de la tradicional rivalidad de ambos reinos y los deseos de una política reformista, de carácter unitario.

La diferencia entre estos reinos tiene su origen en la reconquista, período en el que se conforman las características de cada no, produciéndose realidades diferentes: en tanto que Aragón se volcaba hacia el Mediterráneo, y Portugal hacia el Atlántico, Castilla. encerrada en el interior, lleva a cabo el mayor esfuerzo conquistador. Esto configuró una sociedad guerrera y nómada, donde las esferas políticas y religiosa estaban equiparadas, por lo que es frecuente la figura del fraile-soldado, que dio origen a las órdenes militares.

Los Reyes Católicos encajaron más el semi-absolutismo de la corona castellana que la tendencia pacfista de Aragón, pero no lograron crear un Estado centralista y unificado, ya que cada reino siguió manteniendo sus propias Cortes, instituciones y aduanas.

mapa de españa reyes católicos

España durante los reyes católicos

Los Reyes Católicos realizan una concentración de poderes y un robustecimiento de la autoridad real frente a la señorial. Para luchar contra la antigua nobleza, promocionan el ascenso de nuevas clases sociales, convirtiéndolas en una nobleza cortesana al servicio de la corona.

Su política estará regida por dos coordenadas: la unión peninsular, por lo que darán un nuevo impulso a la Reconquista y el control del Mediterráneo, el Atlántico y el aislamiento de Francia. La política exterior es dirigida por Fernando, hábil político y diplomático, considerado como el modelo de El Príncipe, de Maquiavelo. Realiza una serie de alianzas matrimoniales, que le supondrán el apoyo de Portugal y del imperio alemán.

Para recuperar los territorios arrebatados por Luis XI a Juan II cambia la antigua alianza castellano-francesa en enemistad, lo que obliga a Carlos VIII en 1493 a devolver el Rosellón y la Cerdaña en el Tratado de Barcelona. Pero al mismo tiempo ocupa Nápoles, pretexto que es aprovechado por Fernando para formar la Liga Santa y enviar tropas al mando de Gonzalo Fernández de Cordoba, El Gran Capitán, que conquista Calabria y Nápoles. Ello obliga al nuevo rey francés, Luis XII, a aceptar el reparto del sur de Italia mediante el Tratado de Granada. Pero las constantes victorias de “El Gran Capitán” dan a España el control italiano en 1504.

En la política atlántica se encuadra la conquista de Canarias en 1500 y el descubrimiento de América en 1492. En definitiva, toda la política de los Reyes Católicos se encamina a un único objetivo: preparar la futura hegemonía española.

Conquista de Granada

Los deseos unificadores y la religiosidad de Isabel impulsaron la última fase de la Reconquista, abandonada por las luchas intestinas de Castilla en los siglos XIV y XV.

La resistencia granadina fue enorme, caracterizada por grandes batallas que alargarán la guerra desde 1483 hasta la victoria finall de 1492. En 1485 conquistan Ronda; en 1487 Málaga y en 1492, aprovechando las disensiones internas de la corte nazarí, Fernando apoya a Boabdil contra su padre, Muley Hacén, consiguiendo la rendición granadina en Las Capitulaciones de Santa Fé. La conquista tenía enormes ventajas, pero también serios inconvenientes. Entre las ventajas se encontraban: la incorporación de un nuevo reino con medio millón de habitantes, el prestigio español de cara a la Cristiandad universal, el poder procedente de la riqueza granadina y la seguridad de la frontera meridional frente a Africa. A estas ventajas se oponen grandes inconvenientes, tales como el problema de convivencia con los moriscos y el incremento demográfico (entre los reinos de Valencia y Granada se aumentaría la población en un millón de moriscos, que en 1504, a la muerte de Isabel, plantearían el problema de su expulsión).

Organización del Estado

Fortalecen las instituciones de gobierno, pero Aragón y Castilla mantendrían diferentes instituciones, moneda y aduanas. El peso castellano era mayor, debido a su extensión, demografía y economía, sin embargo la política exterior fue llevada por Aragón.

Las Cortes serían sometidas a la corona y convocadas espontámente. Se crearon tribunales supremos o Chancillerias en Valladolid y Granada. El papel de las Cortes fue absorbido por los consejos, quienes ejercieron toda la burocracia. Para el control de las ciudades se crea la figura del corregidor, como representante del rey. Utilizando el modelo de las antiguas hermandades, forman una nueva institución con una finalidad policial y judicial, la Santa Hermandad.

Iglesia, Estado y minorías

Doblegar a la aristocracia y controlar las instituciones no era suficiente mientras la Iglesia fuera un poder paralelo a la corona, con exención de impuestos, amplios territorios y jurisdicciones, ejércitos y fortalezas propias. Los Reyes Católicos pretenden una única jurisdicción, para lo que necesitaban el derecho al nombramiento de cargos eclesiásticos. Por ello, ante la inminente caída de Granada, exigen una recompensa de Roma por su lucha contra el infiel. El papa Alejandro VI extiende la bula inter Caetera en 1493, lo cual supondrá un beneficio en los ingresos de la Iglesia (la tercera parte de los diezmos cobrados por ésta).

El Estado se preocupó por la relajación y degradación del clero, por lo que el cardenal Cisneros inició una reforma de las ordenes religiosas para el cumplimiento estricto de la regla. Cisneros, además, fue el fundador de la Universidad de Alcalá para la formación del clero y divulgó el estudio de la Biblia Políglota.

En cuanto a las comunidades cristianas judías y mudéjar constituyeron la clave del problema del reinado de los Reyes Católicos, ya que sin unidad religiosa no existiría una unidad política. Los judíos, que controlaban cargos administrativos y cortesanos, fueron objeto de frecuentes persecuciones. Por ello, los Reyes Católicos consiguen de Roma el nombramiento de un Tribunal de la Inquisición en 1478, de carácter nacional, al servicio de la corona y con independencia de Roma. El primer inquisidor fue fray Tomás de Torquemada.

Los Reyes Católicos, presionados por el fanatismo y el odio contra estas minorías, decretan la expulsión de los judíos en 1492. Esta medida trajo graves consecuencias para la economía española, ya que ocupaban cargos importantes en la banca, las finanzas y el comercio.

Economía

La principal fuente de riqueza será la exportación de lana, hierro, alumbre y sal. La corona apoya el desarrollo de industrias tradicionales, como la cerámica, la platería, los cueros, paños y sedas, sobre todo estas últimas, trayendo técnicos de Flandes e Italia a los centros textiles de Salamanca, Segovia y Cataluña. Se potencian las ferias de Medina del Campo, Toledo, Segovia y Valladolid, y en 1480 se fundan los astilleros de Sevilla y Bilbao, al tiempo que se unifica la moneda. El comercio catalán conoce una recuperación en 1481. La ciudad de Zaragoza se convierte en un centro importante, pero el principal foco cultural y financiero sigue siendo Valencia.

mapa de américa reyes católicos

Descubrimiento de América

Durante todo el siglo XV Castilla y Portugal habían frecuentado las costas atlánticas en busca de marfil, esclavos, azúcar y ya que el Mediterráneo estaba dominado por comerciantes genoveses y por turcos. Esto trajo consigo que ambos reinos intentaran otro camino comercial para llegar a Africa y Oriente. Portugal ocupaba las Azores, Madeira, el Sahara y Guinea. Vasco de Gama llega a la India en 1498 y potencia el declive comercial del Mediterráneo. Mientras tanto, Castilla sólo poseía las islas Canarias lo que le empujó a una expansión mercantil en busca de metales preciosos y encontrar una ruta a la India por el Atlántico.

Colón estudia esta posibilidad y llega a España estableciéndose en La Rábida, interesando en el proyecto a los hermanos Pinzón. Tras la conquista de Granada, los Reyes Católicos le nombran almirante y le conceden el 10 por 100 de las ganancias obtenidas en la empresa. Parte de Palos y llega a Guanahí (San Salvador) el 12 de octubre de 1492, creyendo haber arribado a Asia. A su regreso llegó a Lisboa y a Barcelona, sin ningún benefio económico. En 1493 se plantea el segundo viaje como empresa colonizadora y fundan La Española (Haití). En 1498 se realiza tercer viaje y llega a Veragua, en América Central, mientras que otros naveganes recorren las costas: Ojeda, Rodrigo de Bastidas, Diego de Lepe, Yáñez Pinzón, visitando las Antillas y todas las costas, desde Yucatán a Venezuela. Son los llamados viajes menores.

Américo Vespucio, italiano al servicio de Castilla, es el primero en confirmar la tesis de que no se está en las Indias, sino en el Nuevo Continente. En 1502 Colón hará un cuarto viaje, y muere poco después en Valladolid, en 1506.

Portugal, alarmada por la expansión castellana y tratando de proteger sus rutas comerciales del Indico, pide al papa Alejano VI un arbitrio, llegando en 1494 al Tratado de Tordesillas, mediante el que se trazaba una línea de demarcación entre Portugal y Castilla, por la que Portugal tenía acceso al Brasil.

Más adelante, ya en el siglo XVI, Panamá es recorrido por Nicuesa y Ojeda; en 1513, Vasco Núnez de Balboa descubre el Pacífico, al que llaman Mar del Sur; desde La Española, Ponce de León fue a Puerto Rico y a La Florida; Ocampo va a Cuba, isla que sería conquistada por Velázquez, fundando Santiago, La Habana y Puerto Príncipe, en 1510.

En 1519 Hernán Cortés conquista México, somete a los aztecas y funda Veracruz. Ese mismo año Magallanes intenta rodear el continente, surcando al Pacífico, pero muere en la empresa y es sustituido por Elcano, que llega a Sanlúcar en 1522, realizando la primera vuelta al mundo. Posteriormente, en 1531 Perú es conquistado por Pizarro, que se apoderó de Cuzco, Cajamarca y somete al emperador Atahualpa.

Mientras, Legazpi y Urdaneta descubren Filipinas y fundan Manila en 1503.

Consecuencias del Descubrimiento

La empresa americana fue una obra exclusivamente castellana. ni el esfuerzo realizado ni los beneficios obtenidos sobrepasó el reino de Castilla. La pobreza de ciertas zonas de Extremadura, Andalucía y el gran excedente demográfico hizo que fueran sus habitantes el grueso colonizador y descubridor.

El oro y la plata americanas proporcionarán la base financiera del imperio, pero también serían la causa de su fracaso porque provocará una total falta de preocupación industrial y comercial. El Descubrimiento tuvo gravísimas consecuencias en la economía de los siglos XVI y XVII.

América en el siglo XVII

En 1503 se creó la Casa de Contratación en Sevilla para el control absoluto del mercado con América. Este organismo se ocupaba de la formación de pilotos y proporcionaba los mapas cartográficos.

En 1511 se creó el Consejo de Indias para resolución de los asuntos americanos. El rey estaba representado por dos virreyes: uno en Nueva España y otro en Perú. Cada virreinato se dividía en Audiencias y éstas en Gobiernos. En cada ciudad existía un municipio, copia de los castellanos.

Las tierras se dividieron entre los españoles, fueron las Encomiendas que incluían reparto de indios. Los esclavos negros trabajaron en las minas, recibiendo un trato indigno y denigrante, situación denunciada por algunos españoles, como el padre fray Bartolomé de las Casas, en 1515.

Cultura

En 1474 se publica en Valencia el primer libro impreso en España. En 1508 se funda la Universidad de Alcalá y se edita la Biblia Políglota. Fernando el Católico, gran renacentista, traerá a España a humanistas italianos como Lucio Marineo Sículo y Pedro Mártir. El espíritu humanista y renacentista se difunde rápidamente por Espa ña y surgen los primeros mecenas aristócratas al estilo de los italianos, la propia reina aprende latín con Beatriz Galindo. En 1492 Antonio Nebrija publicó la primera gramática castellana, y Alcalá conoce el humanismo europeo con personalidades tan representantes como Erasmo de Rotterdam.

En el campo literario hay un impulso moderno y renovador bajo la pluma de Fernando de Rojas, autor de La Celestina, juan de la Encina o Diego San Pedro.