LSD: ¿una molécula de elección para el tratamiento del alcoholismo?

Kerchak | | Salud | No hay comentarios

¿Y si el LSD resulta ser un muy buen tratamiento contra el alcoholismo? La idea, con décadas de antigüedad, ha sido puesta sobre la mesa tras un meta-análisis que demuestra la efectividad de la droga psicodélica para hacer frente a la adicción al alcohol. ¿Habrá pronto pastillas de LSD en las farmacias?

Una dosis de LSD, seis meses de abstinencia. Es el sueño de todas las personas que luchan contra su adicción al alcohol. Los efectos psicodélicos de esta droga, comúnmente utilizada por las comunidades hippies en los años 60 y 70, podrían dar lugar a un fármaco tan eficaz como los utilizados actualmente para tratar el alcoholismo, según un meta-análisis publicado en el Journal of Psychopharmacology.

Investigadores de la universidad noruega de Ciencia y Tecnología (Trondheim) han revisado seis artículos publicados entre 1966 y 1971, en los que el LSD fue utilizado en un pequeño grupo de personas que deseaban poner fin a su adicción al alcohol. Mediante el tratamiento de los datos de estos pacientes, los científicos tenían por lo tanto, los resultados de 536 sujetos. De éstos, 325 fueron tratados con una dosis única (entre 210 y 800 microgramos) de dietilamida del ácido lisérgico (nombre científico del LSD), mientras que los restantes 211 individuos se utilizaron como control. Sólo dos mujeres han participado en estos experimentos.

En general, el tratamiento con drogas psicodélicas ayudó a 59% de los pacientes a mantener la abstinencia alcohólica, mientras que el efecto placebo funcionó en el 38% del grupo control, permitiéndoles una vida social más estable. Sin embargo, estas mejoras se redujeron al tiempo que pasaban los meses. Así, hay una recaída entre 3 y 6 meses después de la administración del LSD.

También es importante señalar que los adictos al alcohol fueron seguidas de un punto de vista psicosocial, un complemento esencial para el éxito de la terapia.

LSD. Una droga que puede acabar con otra

Este trabajo sin embargo, no arrojan luz sobre los mecanismos de acción del LSD. Sabemos que es químicamente similar a la serotonina, un neurotransmisor que está en juego en la regulación del estado de ánimo, en la memoria o en el placer, pero sus efectos psicológicos no son idénticos. Si se une a los receptores de su agonista, el LSD no activa los mismos procesos de reacción. Por otra parte, también se une a otros receptores, por lo que su actividad específica es más difícil de entender.

LSD

Un papel secante (sello) impregnado de LSD es suficiente para proporcionar efectos psicoactivos, dosis pequeñas son suficientes para alterar la percepción sensorial. Las alucinaciones que surgen del uso de esta droga se promocionarpm en la década de los sesenta por la contra-cultura americana. El LSD se asocia con el movimiento psicodélico que aparece en el mismo período. © Psychonaught, Wikipedia, DP

Robin Carhart-Harris, del Imperial College de Londres, se arriesga a dar una explicación de su eficacia. “Las sustancias psicodélicas luchan contra la adicción al hacer que el funcionamiento del cerebro sea más caótico durante un tiempo (como cuando se agita como una vola de nieve), disminuyendo así el fortalecimiento de las conexiones entre las neuronas y los cambios en las dinámicas establecidas“.

Así, la adicción se caracteriza por una aplicación particular de las conexiones privilegiadas en el cerebro, el consumo del LSD ayudaría a borrar las redes neuronales existentes. Un poco como si elimináremos las principales carreteras de un país.

¿Autorizarán el LSD para luchar contra el alcoholismo?

Existe aún un dato a tener en cuenta. Entre los que recibieron el LSD, 8 sufrieron importantes efectos secundarios desagradables: agitación, comportamiento anormal o convulsiones. Esta es también la razón por la que la droga, anteriormente utilizada en psiquiatría para luchar contra la neurosis de ansiedad e incluso psicosis como la esquizofrenia, fue retirada del mercado.

Sus efectos son impredecibles, cada paciente no reacciona de la misma manera. El consumo, sobre todo si es regular, aumenta claramente el riesgo de desarrollar problemas psicológicos, tanto a corto y largo plazo. En dosis altas, es la causa de pánico, ansiedad, aumento de la temperatura del cuerpo, un pulso rápido que conduce a un aumento en la presión arterial. A cambio, el LSD no es adictivo. Un mal menor.

La pregunta es si las autoridades de salud podría aceptar el uso de drogas ilegales con fines terapéuticos. Algunos creen que los riesgos son mucho mayores que los beneficios, hay muy pocas posibilidades de que el LSD acabe en las farmacias. Otros son más entusiastas acerca de sus propiedades, pero el hecho de que fuera prohibido durante muchos años sin jugar en su contra.

pastillas y alcohol

Una vez que se es dependiente, es muy difícil salir del alcoholismo y sus estragos. Muchos fármacos han sido probados, pero su eficacia es limitada. Todos tienen efectos secundarios desagradables. ¿El LSD es más peligroso entonces que todos estos productos? © Platino, Flickr, creative commons by nc sa 2.0

Más información

Lysergic acid diethylamide (LSD) for alcoholism: meta-analysis of randomized controlled trials