La Tierra en el Sistema Solar

Entre la enorme cantidad de galaxias que constituyen el Universo, una de ellas es la Vía Láctea, formada por miles de millones de estrellas. Una de estas estrellas es el Sol, que ocupa una posición alejada del centro de la galaxia.

En torno al Sol giran ocho planetas, con sus satélites respectivos, describiendo órbitas elípticas. Estos planetas, siguiendo un orden de mayor a menor proximidad al Sol, son: Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno.

La Tierra es, pues, uno de los planetas que giran alrededor del Sol, recibiendo de él cantidades variables de luz y calor, en las distintas zonas de la superficie terrestre según la estación del año en que nos encontremos.

Movimientos de la tierra

Los movimientos de la Tierra son dos, y se producen simultáneamente:

Movimiento de rotación. Es el descrito por la Tierra al girar sobre su eje, en dirección este-oeste. El tiempo que tarda en dar una vuelta completa sobre su eje es aproximadamente de veinticuatro horas. Este movimiento da lugar a la sucesión de días y noches, ya que cada zona de la superficie terrestre permanece un determinado número de horas iluminada por los rayos del Sol. Más tarde, y como consecuencia del giro de la Tierra, se sitúa en la zona opuesta donde no llega la iluminación solar. La rotación ocasiona también una diferencia horaria entre los distintos puntos de la superficie terrestre.

Movimiento de traslación. Es el descrito por la Tierra alrededor del Sol siguiendo una órbita elíptica, en que éste ocupa una posición excéntrica, por lo que unas veces la Tierra se encuentra más cercana a él que otras. A principios del mes de enero la Tierra se halla en la posición más próxima al Sol (denominada perihelio). En los primeros días de julio la Tierra está en su posición más alejada del Sol (llamado afelio).

La Tierra tarda en describir una vuelta completa alrededor del Sol aproximadamente un año, en concreto 365 días y casi 6 horas. Por ello, cada cuatro años, con el fin de corregir este exceso de horas, se ha añadido al calendario un día más en el mes de febrero (año bisiesto).

Como el eje sobre el que gira la Tierra es inclinado, éste forma con el plano de la órbita -plano que atraviesa el globo por su centro- un ángulo de 66º 33 minutos. (Entre el plano de la órbita y el Ecuador el ángulo es de 23º 26′ 38″.)

Las estaciones

Debido a esta inclinación de su eje, la Tierra en determinadas épocas del año expone más a los rayos del Sol unas zonas de la superficie terrestre y en otras épocas otras. Las zonas de la su perficie terrestre más expuestas al Sol reciben mayor cantidad de radiación solar que las alejadas de él, lo que determina la aparición de estaciones con diferente duración del día y de la noche.

La Tierra adopta respecto al Sol cuatro posiciones extremas. En dos de ellas la diferencia en la duración del día y la noche en ambos hemisferios es máxima (solsticios); en las otras dos los días y las noches tienen la misma duración en el hemisferio norte y en el hemisferio sur (equinoccios).

solsticios y equinoccios

La Tierra gira alrededor del Sol -movimiento de traslación- recibiendo cantidades variables de luz y calor. Como consecuencia de los movimientos que efectúa la Tierra tienen lugar los solsticios y los equinoccios.

Verano en el norte, invierno en el sur
El solsticio de verano tiene lugar el 21 de junio. En este momento, como consecuencia de la inclinación de su eje, la Tierra expone al Sol el hemisferio norte, quedando más alejado de él el hemisferio sur.
En virtud de esta disposición, el Polo Norte permanece sometido a la radiación solar las 24 horas del día. Por tanto no existe noche en el Artico, el día es continuo.

El hemisferio norte es el más expuesto al Sol. La duración de las horas de luz es mayor que las de las horas de oscuridad: los días son más largos que las noches.

El hemisferio sur, debido a la posición adoptada por la Tierra, queda más alejado del Sol que el hemisferio norte y, como consecuencia, la radiación solar que recibe es mucho menor. La duración de las horas de iluminación es menor que la de las horas de oscuridad; los días son más cortos que las noches.

El Polo Sur es la zona de la superficie terrestre más alejada del Sol por lo que los rayos solares no llegan hasta ella, siendo la iluminación nula. La noche tiene una duración de 24 horas.

En el solsticio de verano comienza, pues, el verano del hemisferio norte y el invierno del hemisferio sur. Después del solsticio de verano, la Tierra continúa su movimiento de traslación alrededor del Sol y a medida que avanza hacia el equinoccio de otoño, la duración de los días se va acor tando en el hemisferio norte y prolongándose en el hemisferio sur.

Otoño en el norte, primavera en el sur
En el equinoccio de otoño, el 23 de septiembre, los rayos del Sol forman un ángulo recto con el eje de la Tierra iluminando al mismo tiempo ambos polos. Ninguna parte de la Tierra recibe mayor iluminación que otra, por ello los días y las noches tienen una duración de doce horas cada uno, en ambos hemisferios. En el equinoccio de otoño se sitúa el inicio de la estación otoñal en el hemisferio norte y de la primavera en el hemisferio sur.

La Tierra continúa su marcha en torno al Sol hacia el solsticio de invierno. Mientras tanto, los días se van haciendo más cortos que las noches en el hemisferio norte y más largos que ellas en el hemisferio sur. Todo esto ocurre a medida que la Tierra va tomando una posición en la que el hemisferio sur está cada vez más expuesto al Sol y el hemisferio norte más alejado de él.

Invierno en el norte, verano en el sur
El solsticio de invierno tiene lugar el 22 de diciembre. Como consecuencia de la inclinación de su eje respecto al plano de la órbita, la Tierra adopta una posición en la que el hemisferio sur tiene su máxima exposición al Sol y el hemisferio norte la mínima.

De esta manera, el Polo Sur se encuentra sometido a la radiación solar durante las 24 horas del día: en la Antártida el día es continuo.

El hemisferio sur recibe gran cantidad de radiación solar, siendo los días en él de mayor duración que las noches. El hemisferio norte se encuentra en su posición más alejada del Sol, recibiendo, por tanto, menor cantidad de radiación solar. Las noches son más largas que los días.

El Polo Norte es la zona de la Tierra más alejada del Sol, los rayos solares no llegan hasta ella. La noche en el Artico dura 24 horas y es continua. El solsticio de invierno corresponde al verano del hemisferio sur y al invierno del hemisferio norte. A medida que la Tierra avanza hacia el equinoccio de primavera, los días se van haciendo más largos en el hemisferio norte y más cortos en el sur.

Primavera en el norte, otoño en el sur
En el equinoccio de primavera, el 21 de marzo, los rayos del Sol vuelven a formar un ángulo recto con el eje de la Tierra iluminando simultáneamente ambos polos, los días y las noches vuel ven a tener la misma duración de 12 horas en ambos hemisferios.

Al avanzar la Tierra desde el equinoccio de primavera al solsticio de verano la duración de los días va haciéndose superior a la de las noches en el hemisferio norte y al contrario en el hemisferio sur.
Coordenadas geográficas Son un serie de líneas convencionales que permiten fijar cualquier punto
sobre la superficie terrestre. Estas son:

Los meridianos. Círculos máximos que confluyen en los polos, manteniendo entre sí distancias iguales. Uno de ellos es considerado como meridiano 0º; en la actualidad éste es el que pasa por Greenwich, cerca de Londres. A partir de este meridiano la esfera se considera dividida en dos hemisferios: oriental y occidental.

Los paralelos. Son círculos perpendiculares al eje de la Tierra. El paralelo 0º es el Ecuador: a partir de él se sitúan los demás, siendo paralelos entre si y al Ecuador. A partir del Ecuador la esfera se considera dividida en dos hemisferios: Norte y Sur.

Los paralelos y meridianos se cortan en ángulos rectos.

paralelos y meridianos

Los paralelos y los meridianos son unas líneas convencionales que facilitan la localización de un punto concreto en la superficie terrestre.

Partiendo de este sistema convencional de líneas se establece la longitud y la latitud:

Longitud es la distancia medida en grados desde cualquier punto de la Tierra al meridiano 0. La longitud puede ser Este u Oeste.

Latitud es la distancia, medida en grados, que existe entre cualquier punto de la superficie terrestre y el Ecuador. La latitud puede ser Norte o Sur.

La representación de la tierra

Al ser la superficie terrestre una esfera, su representación plantea una serie de problemas. En primer lugar ésta tendrá que ser necesariamente de tamaño menor que el original, pero deberá guardar con él una relación denominada escala. La representación de la Tierra puede realizarse en forma de mapa o plano y en forma de esfera o globo terráqueo. La más exacta de estas representaciones es la segunda.

La esfera terrestre, al tener la misma forma que la Tierra, mantiene su escala constante en cualquier punto, no existiendo distorsiones entre las distintas zonas. Sin embargo su utilización presenta el inconveniente de ser difícilmente transportable y poder recoger sólo características geográficas generales por su reducido tamaño.

planeta Tierra

El plano en cambio permite reproducir a gran tamaño pequeños espacios con abundancia de detalles, pero tiene a su vez el inconveniente de que para pasar de una esfera a un plano es necesario proyectar aquélla sobre éste y al realizar cualquier tipo de proyección siempre existen deformaciones en la representación de la superficie terrestre. Unas zonas de esta superficie mantienen la misma escala en el plano que en la esfera terráquea empleada para realizar la proyección, pero otras zonas aparecen agrandadas o empequeñecidas respecto a la esfera.

Estas distorsiones son despreciables cuando se trata de representar espacios reducidos, pero se van haciendo más importantes cuanto mayor sea la superficie que se pretenda abarcar.