La increíble estrategia buceo de la musaraña

Del tamaño de un pulgar y con un peso de sólo 17 gramos, Sorex palustris, una musaraña de América del Norte, se come su propio peso en comida todos los días. En los cauces de los ríos encuentra ninfas de libélulas, caracoles y cangrejos de río que forman parte de su dieta alimentaria. Pero hay problema: ¿cómo soportar el agua tan fría cuando se es tan pequeño? Esta es una cuestión que ha obsesionado a los estudiosos desde hace muchos años.

En efecto, como las focas o pingüinos, las musarañas no pueden bajar la temperatura de su propio cuerpo para disminuir el metabolismo y así ahorrar energía. También es incapaz de almacenar grandes cantidades de oxígeno en sus tejidos para hacer una apnea larga y fructífera. De ahí que los investigadores tuvieran dudas sobre el tema. “Cuando eres tan pequeño, las temperaturas tan bajas te afectan más rápidamente y por lo tanto eres más susceptible a la hipotermia“, dijo el Dr. Kevin Campbell, de la Universidad de Manitoba en Winnipeg (Canadá), citado por la BBC.

una musaraña

Una musaraña cerca de un río (Imagen: Josef Hlasek)

Sin embargo, este científico y sus colegas acaban de resolver el misterio. La musaraña realiza, de hecho, el proceso contrario al descrito anteriormente. Para llegar a esta conclusión, el equipo científico ha colocado a algunas musarañas mini sensores de calor y les ha observado sumergirse en varias piscinas de agua de 3 a 30° C. Han observado que el animal se coloca al borde del agua y se pone a tiritar, produciendo calor y aumentando la temperatura de su cuerpo en 1,5° C.

Esto potencia sus músculos y órganos sensoriales (los de oído y el tacto) y les permite zambullidas particularmente tónicas y eficaces en términos de depredación. Aunque sólo son inmersiones cortas, es capaz de repetirlas varias veces: “se trata de los depredadores más eficaces y más despiadados que he visto nunca“, resume el Dr. Campbell.

Fuente

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