Francia e Inglaterra en la Edad Media

Tras la disolución del estado carolingio, Hugo Capeto (987-996), se corona rey de Francia e instaura la dinastía de los Capetos. Sin embargo, Roberto el Piadoso, Enrique I y Felipe I, no fueron más que señores feudales, hasta que en el siglo XI Luis el Gordo (1108-1137), casó a su hijo con Leonor de Aquitania. Pero Luis VII anuló este matrimonio, hecho que es aprovechado por Inglaterra.

Tras la batalla de Hastings en 1066, Guillermo el Conquistador, duque de Normandía, se establece como rey de Inglaterra. Enrique II, aprovechando la renuncia de Luis VII de Francia a su matrimonio, se casa con Leonor y anexiona Aquitania a su herencia -Normandía, Anjou, Turena y Maine- convirtiéndose en uno de los mayores soberanos ingleses. Durante su reinado pasó la mayor parte del tiempo en Francia, dejando el gobierno de Inglaterra a Tomás Becket, obispo de Canterbury.

Ante la dimisión del obispo de Canterbury, Enrique II proclama la Constitución de Clarendon en 1164, que suprimía las inmunidades eclesiásticas. Becket marcha a Francia, pero su asesinato en 1170, hace que Enrique II revoque la Constitución y consolide su poder frente al feudalismo.

Gran conflicto feudal

El panorama del occidente europeo, a finales del siglo XII, es bastante complicado, pues el rey inglés poseía más de la mitad de Francia, aunque como vasallo del rey francés, era sólo un señor feudal. Mientras los Capetos no tuvieron poder efectivo, no hubo problemas, pero éstos se desatan cuando pretenden consolidar una monarquía fuerte y centralizada.

El conflicto estalla con Felipe II Augusto, hijo de Luis VII, que participó en la Tercera Cruzada con Ricardo Corazón de León, hijo de Enrique Plantagenet. Al regreso de la cruzada, Felipe II se alía con el hermano del inglés, Juan sin Tierra, pero por una desobediencia al rey francés, éste le confisca sus feudos: Normandía, Anjou y Poitou. Juan sin Tierra organiza una coalición contra el rey Capeto, formada por Flandes y Otón IV de Alemania, que son derrotados por Francia en la guerra de Occidente en Bouvines, en 1214. Inglaterra sólo conserva en Francia, la Aquitania.

Felipe II es el creador del Estado francés. Su sucesor, Luis VIII, devuelve Poitou y Saintonge a Enrique III de Inglaterra. A su muerte, su esposa Blanca de Castilla, ocupa la regencia al trono de Francia hasta la mayoría de edad de Luis IX el Santo (1226-1270), con quien la monarquía francesa llega a su máximo esplendor. Dominó a la nobleza y emprendió la Séptima Cruzada. En 1259, concertó con Enrique III de Inglaterra el tratado de París, por el que se cedía a Inglaterra, Aquitania y Guyena. Su política pacifista y justa le ha dado el sobrenombre de El Santo. Murió en la Octava Cruzada, en 1270. Su hijo, Felipe III, participó en la cruzada contra Pedro III de Aragón e incorporó a sus dominios, Poitou y Tolosa.

Decadencia inglesa

Juan sin Tierra pierde los territorios de los Plantagenet e inicia la decadencia inglesa, obligado por los nobles a jurar la Carta Magna, fundamento de las libertades inglesas. Es sucedido por Enrique II, a quien Simón de Montfort le hace firmar el Estatuto de Oxford en 1258, por el que el rey se somete a una junta nobiliaria. Para restablecer el poder real, Enrique II se alía con Luis de Francia y el papa, pero son vencidos por el bando nobiliario de Montfort, que gobierna como un dictador y será derrotado en 1265 por el príncipe Eduardo.

Eduardo I, a su llegada al poder, restablece el Parlamento -origen del actual- en 1295, y ese mismo año se anexiona el País de Gales. Eduardo II gobierna con favoritos y Eduardo III (1327-1377), inicia la guerra de los Cien Años con Francia.

Guerra de los Cien Años

El equilibrio conseguido en el siglo XIII, se rompe en el siglo XIV debido a una nueva política social y económica de las recientes monarquías, que cuentan con una fuerte oposición nobiliaria. Este enfrentamiento se hace patente en el conflicto medieval más importante: la guerra de los Cien Años.

A la tradicional enemistad franco-inglesa, se une ahora, que Flandes -vasallo francés aspirante a la independencia- es ayudado por Inglaterra, y Francia, al mismo tiempo, apoya a Escocia contra Inglaterra. A ello se suma en 1328 la muerte de Carlos IV sin sucesión, al igual que sus hermanos, Luis X y Felipe V.

Eduardo III de Inglaterra, como sobrino de éstos, pretende el trono francés, pero Felipe VI de Valois se corona rey de Francia y estalla el conflicto, que se divide en dos etapas:
– De 1337 a 1380, hasta la muerte de Carlos V.
– De 1380 a 1453, hasta la expulsión de los ingleses de Francia.

Primer período

La primera batalla fue naval debido a la necesidad de dominar el mar. La superioridad inglesa derrota a los franceses en L’Ecluse en 1341, y en 1346, en Crécy. Tras la batalla, Eduardo III conquista Galais, que quedará en manos inglesas hasta la paz de Cateau-Cambresis, en 1558.

En 1355, Juan el Bueno es hecho prisionero y para su rescate, debe ceder a Inglaterra el oeste francés. Mientras, el burgués Esteban Marcel se hace cargo del poder y obliga al rey a firmar la Grande Ordonnance, a imitación de la Carta Magna inglesa. Mientras esto ocurre, en el campo los aldeanos, víctimas de la peste y el hambre, protagonizan revueltas sangrientas, matando a nobles. Son las llamadas Jacqueries de 1358.

Tras la represión, Carlos V se proclama rey y prepara el desquite francés. Se alía a Castilla y Portugal, inmoviliza Navarra y amenaza Guyena. Poco a poco se apodera de los territorios ingleses en Francia, reduciéndolos a Bayona, Burdeos y Calais. A ello sigue una tregua entre ambos países, en la que una sublevación obrera, dirigida por Wat Tyler, destrona a Ricardo II y nombran rey a Enrique IV de Lancaster, en 1399. Así las cosas, en Francia, la locura de Carlos VI, provoca la regencia del Duque de Orleáns, produciéndose una guerra civil entre borgoñeses y orleanistas o armañacs.

Segundo período

La guerra civil francesa es aprovechada por Enrique V de Inglaterra, que vence a Francia en Azincourt, en 1415. Pero Felipe el Bueno de Borgoña, debido al asesinato de su padre, Juan sin Miedo, se pasa al bando inglés y vence a Carlos VI, en el Tratado de Troyes en 1420, casando a Enrique V con Catalina (de Francia).

La muerte de Carlos VI y de Enrique V, hace que los franceses se dividan entre Enrique VI, niño de diez años, y Carlos VII. Durante el asedio de los ingleses a Orleáns, Juana de Arco, se presenta ante Carlos VII y le señala como el auténtico rey. Carlos VII le confía un ejército y entra en Orleáns en 1429, coronándose rey en Reims. Juana de Arco, vence a los ingleses en Patay, pero en 1431 es condenada a muerte por hechicera. Su actuación fue decisiva para el balance de la guerra.

En 1435, Felipe el Bueno firma con Carlos VII el Tratado de Arrás, por el que Inglaterra conservaba Artois y Picardía. En 1437, París reconoce a Carlos VII como rey francés. En 1441, se firma una nueva tregua, conservando Inglaterra únicamente Normandía y Guyena, pero, rota la tregua en 1449 los ingleses son vencidos definitivamente y reducidos a la plaza de Calais. Carlos VII restablece el orden apoyándose en la burguesía. Es sucedido por Luis XI, adversario del duque de Borgoña, Carlos el Temerario, aliado de Inglaterra, pero Luis XI, compra la paz de Amiens, terminando con el peligro bélico. A la muerte de Carlos el Temerario, Luis XI, incorpora el estado de Borgoña, y hereda Provenza, Anjou, y Barrois.

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Guerra de las Dos Rosas

La derrota inglesa en la guerra de los Cien Años, hace que la dinastía Lancaster pierda su prestigio, haciendo responsable de la derrota a Enrique VI. Por ello, los York intentan hacerse con el poder y estalla la crisis dinástica entre ambas familias. Es conocida como la guerra de las Dos Rosas por los emblemas que portaban: una rosa blanca los York, y roja los Lancaster.

La guerra durará desde 1450 a 1485. En 1471, Eduardo IV de York, vence en Barnett, pero su sucesor, Ricardo III, indispone a la familia contra los nobles, y apoyan a Enrique Tudor. Este se corona rey en 1485, tras haber matado a Ricardo III. Su sucesor, Enrique VII, contrae matrimonio con Isabel de York, uniendo ambas dinastías y dando fin a la contienda.

Borgoña

El francés Juan el Bueno, cede a su hijo Felipe el Atrevido (1361-1404), el condado de Borgoña. Éste se casa con la herede ra de Flandes, lo que le proporciona Flandes, el Artois y el Franco-Condado.

Juan sin Miedo (1404-1419), y Felipe el Bueno (1419-1467), apoyan a los ingleses durante el conflicto de los Cien Años, al igual que Carlos el Temerario (1467-1477), que, enemigo de Luis XI de Francia, intenta conquistar Lorena, pero muere en Nancy. Su hija María, en 1479, se casa con Maximiliano de Austria y su hijo, Felipe el Hermoso, firma con Luis XI el Tratado de Arrás, por el que el condado de Borgoña, pasa a Francia, y Margarita, hija de Maximiliano, casada con el delfín francés, llevaría como dote, el Artois y el Franco-Condado, mientras que Felipe el Hermoso, se casaría en 1497 con Juana, hija de los Reyes Católicos.

Portugal

Tras la reconquista, Alfonso III (1245-1279), organiza el país, dominando a la nobleza. Es sucedido por Alfonso IV, que debe luchar contra los estragos de la peste, Pedro I y Fernando I, que a la muerte de Pedro I el Cruel, reclaman la corona de Castilla, como descendientes de Fernando III el Santo. Gracias a su amistad con Inglaterra, pudo rehacer el país e iniciar la expansión económica.

Pero, a su muerte, termina con él la casa de Borgoña, y Juan I de Castilla y Juan de Avís disputan el poder de Portugal. Juan de Avís, ayudado por la nobleza y la burguesía, derrota a Castilla en la batalla de Aljubarrota, en 1385, asegurando la independencia portuguesa frente a los castellanos.

Juan I y Alfonso V reanudan la amistad con Inglaterra y promueven los descubrimientos, que conocerán su época de mayor esplendor en tiempos de Enrique el Navegante. Restablecen las fronteras tradicionales y se dedican a la expansión marítima. En 1402, Canarias es descubierta por Juan de Béthencourt, aunque bajo el protectorado de Castilla. En 1419 se descubren las islas de Madeira, y en 1431 las Azores.

Enrique el Navegante fue el promotor y fundador de la escuela de Sagres, para la formación de pilotos, astrónomos y cartógrafos. A su muerte, en 1460, habían tomado Cabo Verde, en 1455, Sierra Leona y el Golfo de Guinea.