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Fenomenología y existencialismo

La fenomenología, fundada por Husserl a principios del siglo XX, surge como un intento de convertir la filosofía en una ciencia estricta encargada de la descripción de los fenómenos, entendido el fenómeno como la cosa misma tal y como se presenta. En este sentido, la fenomenología no sólo constituye una filosofía sino también un método.

Por otra parte, el existencialismo se define como una amplia corriente filosófica que se desarrolla principalmente en el continente europeo entre las dos guerras mundiales y que se caracteriza por el interés en el estudio de la existencia concreta e indivi dual del hombre.

El precursor del existencialismo es Kierkegaard y los representantes más destacados son Heidegger y Jaspers, en Alemania y Sartre, en Francia. El hecho de que la fenomenología y el existencialismo se traten en un mismo capítulo responde a que la raíz del existencialismo es la fenomenología en cuanto utiliza su método para el análisis existencial del hombre.

Husserl

El pensamiento de Edmund Husserl (1859-1938) está influenciado principalmente por la teoría de la intencionalidad de Brentano. Sus obras principales son: Investigaciones lógicas, Ideas para una fenomenología pura, Lógica formal y transcendental y Meditaciones cartesianas.

edmund husserl

La fenomenología
La fenomenología de Husserl, que representa el intento de convertir la filosofía en una ciencia rigurosa, consiste en la descripción de las esencias ideales de lo que aparece. El método utilizado para llegar a las esencias se basa en la exigencia de ir a las cosas mismas tal como se presentan en su inmediatez de dato, como fenómeno (lo que aparece, lo que se manifiesta).

Partiendo de esta exigencia, Husserl se propone depurar el fenómeno mediante una reducción fenomenológica (epojé), dejando a un lado los elementos extraños que aparecen en él procedentes del exterior, del propio fenómeno o del sujeto que conoce, para que únicamente quede la esencia pura de lo aparecido. Ahora bien, Husserl descubre que, al hacer la reducción, no se puede prescindir del sujeto mismo del conocimiento, puesto que el fenómeno sería imposible sin la conciencia de un sujeto ante quien se presente. De esta forma se concluye que la fenomenología es una ciencia descriptiva de la conciencia pura.

Husserl desemboca en un Idealismo fenomenológico en cuanto que reduce todas las cosas a la conciencia pura, al yo puro.

Kierkegaard

Las obras más destacadas de Soren Kierkegaard (1813-1855) son: O lo uno o lo otro, Temor y temblor y El concepto de la angustia.

La existencia humana
El tema fundamental de la filosofía de Kierkegaard es la existencia humana concreta e individual. Para Kierkegaard existir es elegir, es decir, la existencia humana consiste fundamentalmente en la libertad de poder elegir.

Existen tres posibilidades ya determinadas entre las que el hombre puede elegir: una vida estética, una vida responsable o una vida religiosa. Cada hombre se encuentra en una de estas tres etapas, pero tiene la posibilidad de cambiar de una a otra por medio de un salto cualitativo.

En la vida estética, el hombre goza de la vida pero es un goce momentáneo ya que cuando toma conciencia de su situación llega a la desesperación.

En la vida responsable, el hombre es trabajador, cumplidor de su deber y consciente de su propia infinitud. Este estado se destruye con el arrepentimiento.

En la vida religiosa, el hombre tiene fe en la paradoja, en lo absurdo.

Heidegger

Martin Heidegger (1889-1976) está influenciado por Dilthey, Husserl y Kierkegaard. Sus obras más conocidas son: Ser y tiempo, ¿Qué es metafísica?, Sobre el problema del ser y La esencia de la verdad.

El problema del sentido del ser
El pensamiento de Heidegger gira en torno a la búsqueda del sentido del ser. Heidegger considera que el ser se hace patente en el hombre, luego para desentrañar su sentido es necesario partir del análisis existencial del Dasein (ser ahí) o sea de la existencia humana concreta.

El primer constitutivo del Dasein es el ser-en-el-mundo, lo que significa que el hombre está íntimamente vinculado al mundo en el que se desarrolla. Ahora bien, el hombre se encuentra en el mundo preocupado por las cosas que habitan en él, de tal forma que éstas sólo adquieren significación en cuanto le son útiles.

Otro carácter del ser del hombre es la temporalidad en la medida que la existencia humana cuenta con un pasado que permite la comprensión de lo que es en el presente y apunta hacia un futuro.

Además, el ser del hombre es un ser-para-la-muerte, su existencia sólo cobra sentido y autenticidad cuando toma conciencia y asume la posibilidad incondicionada e insuperable de la muerte.

Esta comprensión de la muerte se acompaña siempre de un sentimiento de angustia. Para Heidegger la existencia más auténtica es la que obliga a vivir en la angustia de cara a la muerte.

Jaspers

Las obras fundamentales de Karl Jaspers (1883-1969) son: Filosofía de la existencia, Razón y existencia y Filosofía.

La filosofía de la existencia
Jaspers define la filosofía de la existencia como la forma de pensar para encontrar un sentido a la existencia humana. La filosofía de la existencia parte de una orientación en el mundo ya que el conocimiento pleno de éste no puede darse. Esta orientación puede llevarse a cabo de dos modos: de forma científica, con la que se llega a un conocimiento superficial del mundo partiendo de lo objetivo y universal, y de forma filosófica, con la que se accede a un conocimiento algo más profundo, refle xionando sobre la forma de orientación anterior.

Ahora bien, el saber mundano llega a un límite en el que fracasa y en este momento ha de hacerse un esclarecimiento de la existencia, respondiendo a cuestiones referentes al ser humano y analizando situaciones límite típicas de éste (la muerte, el dolor, la lucha, la culpa, etc.).

Según Jaspers, la única salida para encontrar sentido a la existencia humana es la metafísica, ciencia cargada de conceptos que responden a lo absoluto, Dios.

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Sartre

El pensamiento de Jean Paul Sartre (1905-1980) manifiesta fundamentalmente la influencia de Husserl y Heidegger. Sus obras principales son: La imaginación, Lo imaginario, El ser y la nada y La crítica de la razón dialéctica.

Ontología fenomenológica
La filosofía de Sartre gira en torno a la ontología fenomenológica, la teoría del ser fundamentada en la descripción de los fenómenos.

Sartre distingue dos modalidades del ser. Una sería el ser-en-sí, el ente, lo que es y no puede no ser, que se caracteriza por ser cerrado en sí mismo, compacto y estable: es así y no puede ser de otro modo. Este modo de ser no tiene justificación puesto que la única sería Dios y Dios no existe.

La otra modalidad es el ser-para-sí, el ser de la conciencia y de la libertad, que son los caracteres específicamente humanos. Sartre afirma que el ser-para-sí, al ser lo que no es y no ser lo que es, es la nada. El ser-para-sí, además de manifestarse hacia la nada, se manifiesta hacia el otro y hacia el ser.

Por una parte, el hombre es un ser-para-otro en el sentido de que es esencialmente sexual y por otra, tiende al ser en cuanto que lo anhela, exactamente el hombre desea convertirse en un ser-en-sí-para-sí pero esto supone la aniquilación del ser ya que en esa modalidad se integra la forma de ser y la de no ser.