Crisis de la escolástica: Guillermo de Occam

La Escolástica que había llegado a su cumbre con Santo Tomás de Aquino, inicia su crisis en el último período del siglo XIII con la aparición de Duns Escoto.

La actitud crítica de Duns Escoto hacia el tomismo y la defensa de un voluntarismo exagerado que devalúa la capacidad intelectual son factores que contribuyen a la crisis de la Escolástica.

Esta crisis se va acentuando y culmina en el siglo XIV en la figura de Guillermo de Occam y su doctrina nominalista que pone en peligro el valor de la ciencia.

En esta época ya queda claramente establecida la separación radical de la Filosofía y la Teología, y, por consiguiente, la ruptura entre razón y fe, lo que constituye una anticipación del pensamiento moderno.

Duns Escoto

Juan Duns Escoto (1266-1308) ingresó muy joven en la orden franciscana. Estudió magisterio en la Universidad de Oxford y en la de París. A pesar de su corta vida, su producción intelectual es muy numerosa. Sus obras más notables son: Obra en Oxford y Cuestiones de París.

Principales puntos doctrinales
Duns Escoto establece una separación radical entre razón y fe. Sostiene que razón y fe son dos modos de conocer diferentes y tienen un objeto material muy distinto. De esta forma, las verda des que son objeto de fe (las grandes verdades metafísicas) no pueden ser demostrables por la razón, y, al contrario, las verdades conocidas por la razón nunca pueden ser conocidas por la fe.

En metafísica, sostiene la univocidad del concepto de ser, es decir, el concepto de ser significa cosas muy diversas.

Duns Escoto
defiende su teoría sobre el principio de individuación. La raíz de la individualidad no es, como decía Santo Tomás, la materia sino una formalidad a la que llama haecceidad que hace que una cosa sea ésta y no otra.

Respecto al conocimiento, sostiene que lo singular, lo individual, es indirectamente inteligible al entendimiento por medio de una intuición directa. Escoto establece la primacía de la voluntad sobre la inteligencia (voluntarismo), considerando que esta última debe estar subordinada a la primera. La voluntad se identifica con la libertad: todo acto de la voluntad es libre, no está determinado ni siquiera por el bien universal y absoluto.

Guillermo de Occam

Occam (1290-1349) ingresó en la orden de San Francisco y tomó parte activa en el movimiento intelectual de la época, criticando todos los sistemas filosóficos anteriores, el agustinismo, el tomismo, el aristotelismo y el escotismo.

Fue condenado por la autoridad eclesiástica acusado de hereje. Las obras que escribió versan sobre temas filosóficos, teológicos y políticos. Entre sus obras de carácter filosófico destacan el Comentario a las sentencias, Cuestiones cualibetales y Compendio de toda la lógica.

Guillermo de Ockham

Guillermo de Ockham

El nominalismo
La doctrina de Occam constituye un sistema filosófico, coherente y ordenado, fundado sobre el nominalismo.

La norma directriz de la filosofía de Occam se establece sobre el principio de economía científica: no hay que multiplicar las realidades o entidades sin verdadera necesidad. Este principio ha sido llamado la navaja de Occam.

La base fundamental de su filosofía es la solución nominalista al problema de los universales. Occam considera que sólo existe lo individual, mientras que las cosas generales, los universales no existen, tan sólo son términos que simbolizan las cosas individuales y que tienen un valor lógico.

De esta forma, Occam concluye que el único conocimiento científico, con valor real, que versa sobre lo singular es el conocimiento intuitivo, el conocimiento obtenido por medio de los sentidos y a través de la experiencia. Luego no podemos tener un conocimiento cierto y seguro de la existencia de objetos que trascienden la experiencia. Por lo tanto, no podemos conocer con certeza la existencia de Dios. El úni co modo de conocer a Dios es por la fe y la revelación (fideísmo). Occam establece así una separación radical entre la razón y la fe.