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Ciclo menstrual influye en patrones de consumo de las mujeres

Tras publicar su estudio en el Journal of Consumer Psychology, un investigador canadiense ha descubierto la existencia de correlación entre las fases del ciclo menstrual en términos de patrones de consumo entre las mujeres, inconscientemente influenciado, según dice, por arcaicos reflejos biológicos.

Os hablamos de un estudio que sale de la, bajo mi punto de vista siempre peligrosa, cátedra de Investigación en Ciencias del Comportamiento Evolutivo y Consumo Darwiniano, ¿la conoces? Este serio a la par que biologicista departamento de la universidad de Concordia (Montreal) se centra en los vínculos entre las limitaciones de nuestra biología y nuestra evolución, y nuestra forma de consumir.

Su director, Gad Saad, ha analizado los resultados de un cuestionario que presentó a 49 estudiantes, responsables de detallar sobre el papel algunos aspectos de su vida cotidiana como su forma de vestir, maquillaje y comidas durante un período de 35 días. El objetivo: identificar tendencias de consumo relacionadas con las fases del ciclo mensual de las mujeres.

mujer con vestido rojo

El estudio de Gad Saad se centró en un pequeño grupo de cincuenta estudiantes durante 35 días consecutivos. © Chritsopher Brandon Warren, Flickr, creative commons by nc 2.0

Dos conclusiones se desprenden del análisis: que las mujeres prestan una mayor atención a su aspecto personal durante el período fértil del ciclo menstrual, por una parte, y un aumento del consumo de alimentos altos en calorías durante su periodo no fértil, por otro lado.

Según Gad Saad, el primero de estos comportamientos es un legado de la antigüedad, se centra casi exclusivamente en todo lo que gira alrededor del acoplamiento sexual (en el estudio es así como lo refieren), cuando las posibilidades de concebir son las mejores, una ventaja biológica para las mujeres. Lo mismo ocurre con la “bulimia” observada fuera del período fértil, una manera de optimizar sus posibilidades de relaciones sexuales y de supervivencia cuando se necesitaba un descanso…

El problema, según el investigador, es que estos “vestigios evolutivos” operan a través de cambios hormonales, que funcionan (aún hoy), inconscientemente, sin el conocimiento de las interesadas. No lo digo yo, lo dice él: “(…) Nuestro trabajo ayuda a tomar conciencia de los momentos en que las mujeres son más vulnerables a la compra y consumo de productos alimenticios con alto contenido calórico y productos de belleza. Ellas podrían así burlarse de esa esa vieja patraña que constituye el determinismo biológico eligiendo otras opciones“, concluye Gad Saad.

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