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Auroras boreales del 22 de enero

Ciertamente, hay que echarle un par de huevos para salir con la cámara de fotos a las tantas de la mañana para fotografiar las auroras boreales esta temporada: -25 °C en Laponia, -15 °C en Alaska, acompañados por ráfagas de viento, es decir, que los astrofotógrafos del norte Europa se toman su hobby o su trabajo muy muy en serio. Si no, cómo explicar que estén dispuestos a soportar tales condiciones sin pestañear cuando las luces del norte (como las llaman ellos) comienzan a invadir el cielo como lo hicieron el domingo pasado.

Aurora boreal en Finlandia

Imagen tomada el 22 de enero por Andy Keen desde el norte de Finlandia © Aurorahunters.com

Todo comenzó el jueves 19 de enero cuando el satélite solar SDO (Solar Dynamics Observatory) registró una nueva erupción solar de nuestra estrella que se dirigía hacia la Tierra. Durante varios meses, de hecho, la actividad solar se ha recuperado con un máximo que se espera ocurra en el año 2013, no se sabe aún si la demora en tomar el nuevo ciclo solar se traducirá o no en una escasez del fenómeno para las próximas décadas.

Desde su lanzamiento en febrero de 2010, el satélite SDO monitoriza el Sol de forma continua en un gran número de longitudes de onda para ayudar a los astrónomos a predecir sus cambios de humor. Las últimas erupciones solares pueden interrumpir las redes de telecomunicaciones y distribución de energía, por no hablar de los riesgos para los astronautas en plena misión a bordo de la Estación Espacial Internacional.

aurora boreal en Rusia

Aurora boreal del 22 de enero desde el norte de Rusia. © Pavel Kantsurov

Pequeña erupción, gran espectáculo

La erupción del 19 de enero no tenía nada de excepcional (pese a lo que decían los cuatro apocalípticos de siempre) ya que fue clasificada como M3 en un escala que va de 1 a 9 en cuatro niveles de fuerza cada vez mayores, M es el tercer nivel antes que X. Cuando el viento solar alcanza el campo magnético de la Tierra tres días después, los átomos ionizados presentes en la atmósfera superior, sobre todo los átomos de oxígeno son el origen del color verde de las auroras.

En el mapa de la actividad auroral continua suministrada por el Geophysical Insitute podemos constatar que el espectáculo solo concernía a los que vivían en las latitudes más elevadas, privilegiando una vez más a los observadores situados en Noruega, Canadá, norte de Rusia y en general a los que viven más cerca del Círculo Ártico. Unos pocos valientes desafiaron el frío para captar unas imágenes extraordinarias de las que ofrecemos las que a nosotros nos han parecido más interesantes, todas tomadas de la página especial creada a tal efecto: Spaceweather.com.

aurora boreal sobre fiordos noruegos

Un gran espectáculo en los fiordos noruegos. © Helge Mortensen

El espectáculo también pueden haber sido observado por los ocupantes de la ISS, que ya habían admirado este fenómeno sobre el Polo Sur en julio de 2011, cuando regresaba a la Tierra el antiguo transbordador espacial. En cuanto a los observadores españoles, habrá que esperar a próximas erupciones solares lo suficientemente potentes como para traer las auroras boreales a nuestras latitudes.

Aurora Boreal en Noruega

Un velo celestial se despliega el 22 de enero en el cielo nocturno de Noruega. © Bjørn Jørgensen (http://www.arcticphoto.no/)

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